La película se exhibe en la cartelera venezolana

A la gente malvada se le ve la mala intención por encima de la ropa. Pero en el cine los malucos parece que pasan desapercibidos. En “Aquellos que desean mi muerte”, película estrenada en mayo de 2021 y ya en exhibición en la cartelera venezolana, una pareja de malos va regando sangre (que no se ve) para desaparecer a testigos de hechos de corrupción. Por aquí van dos actores principales que se llevan todo por delante con tal de hacer cumplir la misión encomendada.

Angelina Jolie es Hanna, la bellísima bombera forestal a quien un evento traumático le robó las ganas de vivir. Ella es, sin duda, la protagonista, encaramada en una torre de vigilancia de incendios más cerca del cielo que del suelo. También lo son el niño (Connor) a quien los malvados le matan a su padre y que llega a los brazos de Hanna; el policía que debe lidiar con los actos descabellados de Hanna; el bosque asesinado por las llamas. Y hay otro rol protagónico, no menos importante: el del fuego.

Taylor Sheridan, guionista de “Sicario”, convierte en película el libro del escritor estadounidense Michael Koryta, publicado en 2014. Los primeros planos con los que se construye la narración se encargan de revelar traumas, lágrimas, manchas de sangre, miradas de dolor, sorpresas. Al mismo tiempo, los planos generales muestran una naturaleza que se levantó en miles de años pero que se vuelve cenizas en segundos.

El fuego, no obstante, se vuelve contra quienes lo propician. El fuego echa por tierra todo el esfuerzo de los árboles, y también marca finales y comienzos. En “Aquellos que desean mi muerte” las llamas hacen justicia, con más intensidad que un tribunal.