«Venezuela tiene ante sí una oportunidad para ampliar sus fuentes de generación de divisas mediante una estrategia que permita incrementar y diversificar las exportaciones nacionales, aprovechando las capacidades productivas existentes y la nueva etapa de relacionamiento económico internacional», planteó el diputado ante la Asamblea Nacional (AN), Héctor Sulbarán.
El vicepresidente nacional de Asuntos Empresariales y Economía de Podemos sostuvo que el país no debe limitar su mirada a la generación de ingresos provenientes de los hidrocarburos, sino identificar cuáles de sus capacidades productivas pueden convertirse progresivamente en bienes y servicios capaces de competir en los mercados internacionales.
“Venezuela tiene una enorme capacidad productiva que puede generar mucho más para el país y para el mundo. El petróleo seguirá teniendo un peso fundamental en nuestra economía, pero también debemos preguntarnos cuánto más podemos venderle al mundo desde la agricultura, la agroindustria, la manufactura, el hierro, el acero, el aluminio, la minería, el turismo y otros sectores”, señaló.
Destacó que la diversificación no significa sustituir de manera inmediata los ingresos petroleros, sino comenzar a desarrollar progresivamente nuevas fuentes de divisas. En su opinión, cada sector que logre incorporarse de manera competitiva a los mercados internacionales representa un paso adicional hacia una economía con una oferta exportable más amplia.
“Esto no ocurre de un día para otro. Se trata de avanzar paso a paso, creando las condiciones para que cada vez más productos venezolanos puedan salir al exterior. Si no comenzamos a diversificar, el petróleo seguirá concentrando durante mucho tiempo la generación de divisas del país”, afirmó.
El parlamentario resaltó que ya existen señales que muestran el potencial de esa diversificación. De acuerdo con información divulgada por el Ministerio del Poder Popular para Relaciones Exteriores y Comercio Internacional, con base en datos del Seniat, las exportaciones no petroleras registraron un crecimiento de 32% durante el primer trimestre de 2026 respecto al mismo período de 2025. El mayor crecimiento reportado correspondió a la exportación de material ferroso, asociado por el Ejecutivo a la recuperación de las industrias básicas.
A este comportamiento se suma el desempeño de la manufactura privada, que según Conindustria registró un crecimiento interanual de 8,1% durante el primer semestre de 2026, después de avances de 9,9% en el primer trimestre y 6,5% en el segundo. La organización empresarial señaló además que los industriales proyectan un crecimiento acumulado de 11,6% para el conjunto del año.
Para Sulbarán, estos indicadores muestran que existe una base productiva sobre la cual puede construirse una estrategia exportadora más amplia, siempre que se articulen producción, inversión, infraestructura, financiamiento, logística y acceso a nuevos mercados.
Esta visión se articula con distintas acciones que el Estado venezolano viene desarrollando para ampliar la capacidad exportadora del país.
El Ministerio de Comercio Exterior ha trabajado junto al sector industrial en una agenda orientada a fortalecer la oferta exportable nacional, mientras las autoridades han impulsado mecanismos para facilitar los trámites, identificar nuevos mercados y promover inversiones vinculadas al comercio exterior.





