«Lo que tengo es este pedazo de terreno. Es lo único que tengo», afirma este sobreviviente de los terremotos del 24 de junio / Texto y fotos: Vanessa Davies
Un sábado en la tarde, cuando el sol de La Guaira parece que no conoce la pausa, Pedro Martínez trabajaba en lo que parecía una tarea imposible: resucitar su casa en la avenida Casablanca de Caraballeda. Mientras Martínez, con la ayuda de vecinos y amigos, intentaba despejar el lugar, su esposa recibía algunos objetos rescatados de los escombros.
«Estamos tratando de recuperar lo que podamos recuperar, porque aparte de lo que nos quitó la tragedia, también los amigos de lo ajeno nos han perjudicado. Lo que no podemos recuperar lo tenemos que comprar», señala.
Tras lo sucedido, vive en un refugio solidario mientras intenta recomponerse. Necesita colaboración de las autoridades: «Todo el que quiera apoyar es bueno». Le preocupa lo que parece el colapso inminente de los edificios Costa Linda: «Con esto aquí no podemos vivir. Hay que demolerlo, porque es un peligro para todos».
Piensa quedarse en La Guaira: «Lo que tengo es este pedazo de terreno. Es lo único que tengo. Igualito hay que dar gracias a dios por la vida». Su aspiración es volver a levantar su casa: «Espero que dios me dé la oportunidad».





