La fracción parlamentaria Vamos Vamos Venezuela exigió la derogación total e inmediata de la Ley contra el Odio, por la Convivencia Pacífica y la Tolerancia» y rechazó su reforma parlamentaria por considerarla un acto írrito e inconstitucional.
La norma, sostuvo, padece de un vicio de origen irremediable. Este instrumento carece de validez legal dentro del ordenamiento jurídico venezolano al haber sido sancionado por la extinta Asamblea Nacional Constituyente (ANC) bajo la figura de «ley constitucional», un concepto inexistente en la Carta Magna, resaltó la fracción en nota de prensa. También alegó que, según la doctrina legal, un acto jurídico solo puede ser modificado o anulado por el órgano y procedimiento que le dio origen, por lo que intentar legitimar la norma mediante una reforma representa un exabrupto jurídico.
La organización rechazó las «enmiendas cosméticas» y planteó que, de requerirse una regulación en materia de convivencia en el futuro, se redacte una legislación completamente nueva y cimentada en consensos democráticos, en el respeto a los Derechos Humanos y bajo un marco auténticamente institucional.





