«Los jubilados dieron todo por nuestro país», reitera el secretario general de Unidad Visión Venezuela. «Hay que igualarlos, hay que darles sus cestaticket, todo, porque ellos también comen» / Texto y fotos: Vanessa Davies
La economía grande, y la menuda, tienen en el diputado Omar Ávila una voz cantante. Ávila, que aplaude el acercamiento con organismos como el Fondo Monetario Internacional, es partidario de hablar claro para no generar falsas expectativas. Pero también afirma que este año se aprobará un nuevo ajuste salarial, aunque mediante bonos.
«Yo estoy seguro de que va a haber un buen ajuste, un ajuste que acerque más al venezolano a que pueda por lo menos cubrir en primera instancia todo su consumo», enfatiza. «Y tienen que, en primera instancia, seguir siendo bonificados», sostiene, porque en estas condiciones «es impagable para el Estado».
Del aumento en la producción petrolera, considera, pueden salir los recursos «para que también se vayan haciendo ajustes salariales».
Ávila demanda que los jubilados no queden detrás de los activos. «Mientras que el activo cobra un bono de 150, el jubilado cobra 70. No puede seguir siendo eso, porque los jubilados dieron todo por nuestro país. Hay que igualarlos, hay que darles sus cestaticket, todo, porque ellos también comen, pero además sufren de la tensión, sufren del corazón, tienen diabetes y cualquier cosa. Y sabemos lo que cuestan también las medicinas».
«Hay que renegociar»
Sobre los organismos internacionales, señala que, «en primer lugar, tenemos que estar claros en que les debemos; hay que empezar por reconocer que les debemos, y además, replantear los compromisos que podemos cumplir». Las deudas pueden llegar, calcula, a 200 mil millones de dólares, que son impagables en estas condiciones. «Hay que renegociar, y renegociar es decirles ‘te voy a pagar 100, pero esos 100 te los voy a pagar en 20 años, y para pagarte esos 100 me tienes que prestar 100 más». A esos organismos «lo que les interesa es recuperar parte de ese dinero y no perder».
Ávila subrayó que hay «otra cantidad de recursos que bien dirigidos, bien organizados, que no se vayan por los caminos verdes, que no se pierdan en corrupción, nos van a ayudar». Llamó a dejar de ver por el retrovisor; especialmente, en áreas como la electricidad.


«Cuando se decretó la emergencia eléctrica en el año 2009, que la decretó el presidente Chávez, nació el Ministerio de Energía Eléctrica, y se habló en ese momento de 5.000 megavatios, se inyectaron unos recursos: más de 100 millones de dólares en total durante esos años. ¿Y qué se hicieron? Porque ni siquiera el mantenimiento se hizo. Eso es lo que no debe ocurrir en este momento», remarca. «Recuperar el sector eléctrico, que es la prioridad número uno para poder avanzar en lo económico, vamos a empezar a ver el queso a la tostada en tres años», y la optimización, en cinco años.
Padrinos y madrinas
Para Ávila, lo que ha hecho el municipio Chacao a fin de atender a las personas afectadas por los terremotos es emblemático. Sin embargo, como lo ha manifestado el propio alcalde Gustavo Duque, los recursos se quedan cortos.
«Bancos, empresas, grandes y medianas empresas están también apadrinando» las reparaciones, y ese esquema puede funcionar para La Guaira. «Indudablemente que en La Guaira la magnitud es mucho mayor, pero también es a través del gobierno nacional, del gobierno regional y el gobierno municipal que a todos esos empresarios se les debe dar la facilidad para que en principio se reactive el comercio en la región».
El diputado es partidario de la reapertura de playas: «El que quiera ir, que vaya; el que no quiera ir, que no vaya, pero lo que no puedo hacer es prohibir que hagan su trabajo, porque ¿de qué viven, de qué viven?».





