La actividad comercial en el litoral central de Venezuela no logra levantar cabeza tras los severos estragos provocados por el sismo del pasado 24 de junio. El presidente de Fedecámaras La Guaira, Eduardo Quintana, advirtió que el nivel de parálisis en el comercio regional se sitúa actualmente por encima del 50%, una cifra crítica que compromete directamente el tejido productivo regional y la permanencia de miles de empleos en la entidad.
De acuerdo con el vocero gremial, la lentitud en el restablecimiento del dinamismo operativo mantiene a los empresarios en una posición vulnerable. La drástica caída en el flujo de ventas ha provocado contracciones que rozan el 56% de pérdidas generalizadas en establecimientos locales, situación que, a juicio del dirigente, pone en riesgo permanente la continuidad laboral del personal contratado y limita las posibilidades de reinversión para la reconstrucción de la infraestructura afectada.
El impacto impositivo retrasa el despegue económico
A la compleja coyuntura dejada por el desastre natural se suma el peso de la presión tributaria municipal, la cual actúa como un obstáculo adicional para los comerciante locales. El dirigente empresarial lamentó que la aplicación de nuevas tasas para la obtención y renovación de registros comerciales imponga montos desmedidos que atentan contra la supervivencia de las empresas en la región.
Frente a este escenario, la dirigencia empresarial insistió en la urgencia de revisar las cargas impositivas para evitar el cierre definitivo de persianas y permitir que el empresariado local pueda recuperarse paulatinamente. La combinación entre un bajo volumen de operaciones y elevados tributos dificulta el flujo de caja de los comercios, entorpeciendo el proceso de recuperación económica que demanda La Guaira.
Escuche la entrevista completa en este enlace: Fedecámaras La Guaira y bancos organizan créditos para afectados por doblete sísmico





