En el marco de los preparativos para la segunda edición del Congreso Internacional Porcino de Venezuela (CIPVE), la directiva del evento señaló que esta industria efrenta un buen momento, considerando que el consumo de la carne de cerdo creció hasta 5 kilogramos per cápita en Venezuela.
Asñi lo indicó el CEO y creador del Congreso Internacional Porcino de Venezuela (CIPVE), José Quintero, quien recordó que en años anteriores, el consumo per cápita de esta proteína en Venezuela, llegó a descender a un kilogramo durante los momentos más críticos. Aseguró en este sentido que el objetivo actual superar los niveles históricos cercanos a los 8 kg.
El protavoz del CIPVE también enfatizó que el éxito de cualquier operación porcina depende de la eficiencia nutricional: «La nutrición representa aproximadamente 70% de los costos operativos, si logramos optimizar la conversión alimenticia, atacamos directamente el corazón de la rentabilidad del negocio».
Bajo esta premisa, se enunció formalementa la segunda edición del CIPVE, que se llevará a cabo en el Hotel Hesperia de Valencia, los días 25, 26 y 27 de noviembre de 2026, que
Según dijo, el congreso abordará cómo las nuevas líneas genéticas «están permitiendo transformar radicalmente el producto final», destacando además que «los nuevos modelos de animales no solo son más productivos, sino que responden a las exigencias actuales del mercado global: carne más magra, con menor contenido de grasa, mayor resistencia a factores ambientales y una mejora sustancial en los índices reproductivos; así como el número de lechones destetados y la reducción de la mortalidad».
Quintero señaló que el congreso no solo funcionará como un espacio comercial, sino como un «epicentro de formación académica de alto nivel». En ese sentido, la gerente de ventas de Agro & Negocios, Isabel Tarin, subrayó que el pilar del evento es su área científica, la cual contará con más de 30 ponencias de talla internacional y nacional.
«Contamos con expertos venezolanos que están haciendo industria fuera de nuestras fronteras y especialistas internacionales que vienen a aportar conocimientos claves en bioseguridad, la nutrición que viene a ser un factor crítico por sus costos operacionales, patología porcina y avances genéticos», explicó Tarin.
Un panel de expertos de talla internacional
El programa científico del CIPVE 2026 reunirá a una selección de los ponentes más destacados a escala internacional. Se ha confirmado la participación de expertos provenientes de España, Colombia, Argentina, Francia y Estados Unidos, incluyendo a una distinguida profesora de la Universidad de Georgia.
«Estamos trabajando para traer las mejores experiencias del mundo a Venezuela. El panel está diseñado para que los asistentes no solo escuchen teoría, sino que comprendan cómo aplicar estas innovaciones en nuestro contexto», detalló el CEO del evento.
El CIPVE 2026 se ha estructurado para facilitar la interacción entre la ciencia y el mercado. El acceso al área comercial es gratuito, permitiendo a los asistentes explorar de primera mano las últimas novedades en galpones, insumos, nutrición y tecnología de las empresas participantes.
El evento permite que estudiantes y pequeños productores tengan acceso directo a conferencistas internacionales durante los tres días de jornada. Esta cercanía facilita el intercambio de asesorías, enlaces y apoyo técnico, permitiendo que el pequeño productor, que se abastece de las líneas genéticas de las grandes agroindustrias, pueda implementar mejores prácticas en sus propias unidades de producción.
Acceso al crédito
Pese al crecimiento del sector, Quintero señaló que el punto crítico para el crecimiento a gran escala sigue siendo el financiamiento. Subrayó que, para que el productor pueda realizar las inversiones necesarias en tecnología y genética, es fundamental contar con un sistema crediticio sólido: «El apoyo financiero es el catalizador que necesitamos para convertir el esfuerzo del productor en resultados tangibles».
La visión del sector es clara, Venezuela tiene el potencial para posicionarse como un referente en la región, pero esto requiere que tanto el sector privado como las instituciones financieras trabajen en sintonía. La profesionalización, sumada a la inversión en capital biológico y tecnológico, son los ingredientes que permitirán al porcicultor venezolano superar las barreras actuales y escalar su capacidad productiva.
Con información de Nota de prensa





