El jefe del Gobierno español, Pedro Sánchez, garantizó este martes a la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, el compromiso de España con su país y con el futuro de la región.
Sánchez y Rodríguez mantuvieron una conversación en Nueva York, donde coincidieron en la apertura del nuevo periodo de sesiones de la 81.ª Asamblea General de la ONU, poco antes de que interviniera ante el plenario el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
El Gobierno español informó de que la presidenta venezolana se acercó al lugar que ocupaba Sánchez para saludarlo y le pidió poder seguir hablando sobre la situación de su país.
El jefe del Ejecutivo español le respondió que por supuesto que está dispuesto a ello y que España está comprometida con el futuro de la región.
En imágenes difundidas de ese momento en las redes sociales se observa cómo la presidenta venezolana se levanta de su asiento y recorre toda la sala para dirigirse al que ocupa Sánchez.
Cuando llega, el presidente del Gobierno está hablando por su teléfono móvil, y al percatarse de su presencia, termina la charla telefónica y ambos se saludan estrechando sus manos y con dos besos.
Durante algo más de medio minuto se les ve manteniendo una conversación, con el jefe del Gobierno sentado y la presidenta venezolana de pie, y tras despedirse, Rodríguez intercambia también unas palabras con la vicepresidenta tercera y el ministro de Asuntos Exteriores españoles, Sara Aagesen y José Manuel Albares, respectivamente, sentados junto a Sánchez.
En principio, no está previsto que haya un encuentro entre Sánchez y Rodríguez en Nueva York más allá de esa charla.
Se trata de la primera conversación cara a cara que mantienen, ya que hasta ahora solo ha trascendido que han hablado en dos ocasiones telefónicamente desde que Rodríguez se hizo cargo de la presidencia del país en sustitución de Nicolás Maduro.
La primera de ellas fue el 9 de enero, en la que Sánchez expresó a la presidenta encargada venezolana el apoyo de España a una transición pacífica, dialogada y democrática en su país, y Rodríguez le planteó trabajar conjuntamente en una agenda bilateral amplia y beneficiosa para España y Venezuela.
El 25 de junio pasado fue la segunda conversación, tras los terremotos sufridos por Venezuela.
Sánchez ofreció la ayuda que fuera necesaria por parte de España y le trasladó la solidaridad con el pueblo venezolano y el afecto a las víctimas y sus familias.
Delcy Rodríguez podría viajar a España el próximo mes de noviembre para participar en la Cumbre Iberoamericana que albergará Madrid los días 4 y 5 de ese mes.
El ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel Albares, ya avanzó que España invitaría a la presidenta venezolana a ese evento, aunque la Unión Europea (UE) mantiene contra ella las sanciones impuestas cuando era vicepresidenta de Maduro.
Tras hacerse cargo de la presidencia, el Gobierno de Pedro Sánchez pidió a la UE que Rodríguez fuera retirada de la lista de sancionados, una decisión que requiere la unanimidad de los Veintisiete.
Aunque esas sanciones le impedirían pisar suelo europeo, Rodríguez ya viajó a La Haya en mayo para intervenir en un caso que enfrenta a Caracas y Guyana ante la Corte Internacional de Justicia.
Lo pudo hacer ya que es posible suspender de forma limitada la prohibición de viaje con una autorización especial (en ese caso concedida por el Gobierno neerlandés) cuando hay obligaciones internacionales o razones diplomáticas específicas, lo que incluye la participación en reuniones multilaterales, actividades ante organismos internacionales o comparecencias ante tribunales internacionales.
Preguntado en ese momento por la posible presencia de Rodríguez en la Cumbre Iberoamericana, Albares dijo que ese viaje a España no sería diferente a la «normalidad» del desplazamiento que hizo a Países Bajos. EFE





