La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) advirtió que el planeta registra un ritmo de deforestación alarmante, con la pérdida estimada de 10.9 millones de hectáreas de bosques al año en la última década- 2015-2025-.
La revelación forma parte del informe titulado “Bosques para la alimentación. Nutriendo a las personas, sosteniendo el planeta”, en el cual el organismo internacional analiza el impacto de la degradación ambiental en la seguridad alimentaria global, reseñó la agencia Sputnik.
A pesar de la magnitud de la cifra de deforestación, la FAO destacó un matiz positivo en la evolución histórica: la tala neta ha mostrado una reducción progresiva, pasando de 10,7 millones de hectáreas anuales en el período 1990-2000 a unos 4.12 millones de hectáreas anuales en la década de 2015 a 2025.
Entre los principales factores que impulsan la pérdida de cobertura forestal, el informe señala la pobreza estructural, la débil gobernanza, las limitaciones operativas institucionales y la falta de tenencia forestal segura para las comunidades locales.
“La pérdida de biodiversidad debido a la deforestación y la degradación forestal puede conducir a una reducción de la productividad agrícola y a una menor disponibilidad de alimentos nutritivos”, alerta la FAO.
Esta agencia de la ONU instó a reducir la deforestación y mejorar la resiliencia de los ecosistemas mediante la adopción de prácticas agrícolas que apoyen la biodiversidad, como la agrosilvicultura y la gestión integrada de plagas.
Más de 50.000 especies silvestres, según el informe, se utilizan con fines alimentarios y medicinales, incluidas al menos 10.000 especies utilizadas directamente como el alimento.
Los bosques proporcionan plantas medicinales, de las que más de mil millones de personas, ante todo en las comunidades rurales, dependen para la atención sanitaria.





