La dirigente opositora venezolana y galardonada con el Premio Nobel de la Paz 2025, María Corina Machado, ratificó su determinación de regresar a su país para liderar el proceso de transición democrática. La política, quien ha permanecido más de un año en la clandestinidad y sin un pasaporte válido por la negativa de las autoridades a renovarlo, opera actualmente desde Panamá mientras busca consolidar respaldo internacional para su causa, según reveló en una entrevista concedida a la publicación Democrats Review.
El escenario político venezolano registró una sacudida tras la captura de Nicolás Maduro por parte de fuerzas de Estados Unidos el 3 de enero de 2026. No obstante, el control del poder ejecutivo quedó de manera provisional en manos de Delcy Rodríguez, figura clave de la estructura saliente que ha mantenido canales de colaboración con la administración estadounidense de Donald Trump. Esta configuración mantiene a la nación en un periodo de incertidumbre institucional, a la par que se ha registrado la liberación de 700 prisioneros políticos de un universo estimado en 1.200.
Durante el diálogo conducido por el periodista Riccardo Romani para Democrats Review, Machado explicó las dificultades del entorno actual y enfatizó que, si bien la remoción de Maduro desmanteló la cabeza del gobierno, las estructuras de presión del aparato estatal continúan intactas.
«Maduro ya no está en el poder desde el 3 de enero de 2026 y debe responder ante la justicia por sus actos, pero la organización represiva y criminal que dirigía sigue operando en Venezuela», afirmó la dirigente opositora. Asimismo, agregó que «las amenazas contra los líderes políticos de la oposición no han disminuido. Recibo amenazas diarias de miembros del ejecutivo de Delcy Rodríguez».
La urgencia de una reforma institucional se intensificó tras el terremoto del pasado 24 de junio, evento que provocó severos daños en el territorio nacional y dejó al descubierto la fragilidad de la respuesta estatal. Machado cuestionó la inacción del gobierno en las primeras 72 horas de la emergencia y señaló que la ciudadanía debió autoorganizarse para atender a los afectados, al tiempo que denunció irregularidades cometidas por efectivos de las fuerzas armadas en las zonas impactadas.
Negociaciones en Washington y la vía electoral
Ante la estrategia delineada por el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, basada en etapas de estabilización, recuperación y transición democrática, la opositora hizo hincapié en la necesidad de fijar un calendario para comicios libres. Machado adelantó que existen conversaciones diplomáticas con el Departamento de Estado destinadas a renovar las instituciones clave antes de que concluya el año.
«Hay conversaciones en marcha con el Departamento de Estado que nos dan razones para creer que, antes de final de año, se nombrará un nuevo Consejo Nacional Electoral, junto con un nuevo Tribunal Supremo de Justicia», aseveró Machado a Democrats Review.
En el ámbito económico, la dirigente sostuvo que la atracción de inversiones para la reconstrucción del país, particularmente en el sector petrolero, donde proyecta elevar la producción de uno a cinco millones de barriles diarios en una década, requiere la restitución plena del Estado de derecho y la protección jurídica de los contratos.
A pesar de las advertencias sobre su seguridad y la falta de documentación oficial, Machado concluyó la entrevista reiterando que su retorno al país responde al mandato de los sectores que representan su base de apoyo popular.
«He tomado la decisión de volver a Venezuela para estar al lado de mi pueblo, garantizando que esta energía democrática popular se canalice por vías pacíficas y cívicas, que crezca y que finalmente asegure el derecho a un verdadero proceso electoral democrático», sentenció.





