La Sucesión y los familiares del artista venezolano Carlos Cruz-Diez expresaron formalmente su reclamo ante la utilización no autorizada de los componentes gráficos de la emblemática obra Cromointerferencia de color aditivo por parte de la administración del Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía.
La denuncia fue difundida por la periodista Alejandra Oraa en sus plataformas digitales, donde se detalló que ni los herederos ni la entidad encargada del legado del creador han otorgado permisos al Instituto Aeropuerto Internacional de Maiquetía (IAIM) para reproducir, adaptar o emplear los elementos distintivos de dicha pieza fuera de su emplazamiento primigenio.
De acuerdo con la información divulgada por la comunicadora, la controversia radica en que el diseño cromático del emblemático piso del terminal aéreo ha sido integrado de forma sistemática a la identidad institucional del recinto. Esta aplicación no autorizada se ha extendido a la señalética, las comunicaciones institucionales, las plataformas digitales, las prendas del personal operativo y la infraestructura de nuevas áreas del aeropuerto.
Sobre este particular, la representación del artista puntualizó que la situación no concierne a un guiño general al movimiento cinético, sino a la copia deliberada de una creación específica, dado que no se trata de una referencia general al lenguaje artístico de Cruz-Diez, sino de elementos reconocibles de una obra específica que estarían siendo reproducidos y adaptados a otros formatos sin autorización.
La pieza en cuestión, instalada de manera progresiva entre 1974 y 1978, fue concebida en diálogo directo con la arquitectura, la iluminación, las proporciones y la dinámica de tránsito de los viajeros en los pasillos de la terminal internacional.
Por esta razón, la familia enfatiza que el diseño no constituye un simple patrón ornamental aislado, sino un componente indisoluble de la estructura artística. Si bien los legatarios asumen el arraigo que la creación posee en la memoria colectiva del país, manifestaron que su valor patrimonial no convierte sus elementos visuales en recursos gráficos de libre utilización.
Frente al uso extendido de estos motivos visuales, la Sucesión Cruz-Diez solicitó de manera formal a las autoridades del IAIM la suspensión e interrupción inmediata de cualquier tipo de imitación o reproducción en indumentaria, revestimientos de pisos o paredes y canales comunicacionales.
La representación aclaró que esta medida no pretende obstaculizar las tareas de mantenimiento, preservación, registro ni divulgación del patrimonio original, sino asegurar el respeto a la autoría y la autenticidad conceptual del autor cinético.
El diferendo reabre la discusión sobre los límites normativos y conceptuales en torno a la gestión del patrimonio artístico en espacios públicos. Al concluir su pronunciamiento, la familia reflexionó sobre las implicaciones de estas aplicaciones estéticas advirtiendo que: «Hacerlo no le rinde homenaje: la descontextualiza».





