El secretario general nacional de Democracia Renovadora (DR), José Gregorio García Urquiola, cuestionó el papel del empresario venezolano Alejandro Betancourt en los nuevos acuerdos para la explotación petrolera de Venezuela y criticó la posición asumida por el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, en defensa de la negociación.
Aseguró que resulta contradictorio que Betancourt sea considerado un interlocutor válido para el desarrollo de proyectos petroleros venezolanos mientras enfrenta investigaciones en Europa. «El empresario fue detenido en Reino Unido en 2025 a raíz de solicitudes relacionadas con investigaciones en España y Suiza, aunque no ha sido acusado formalmente en Estados Unidos, Suiza, España ni Venezuela».
Las declaraciones del dirigente opositor se producen luego de que Rubio defendiera el acuerdo alcanzado con North American Blue Energy Partners (NABEP), empresa encabezada por Betancourt, y afirmara que este no tenía investigaciones abiertas en Estados Unidos al momento de su selección.
Para García Urquiola, la discusión no debe limitarse a quiénes participan en los negocios petroleros, sino a las condiciones institucionales bajo las cuales se administrarán los recursos energéticos del país.
En ese sentido, planteó que cualquier acuerdo relacionado con la explotación petrolera venezolana debe contar con un gobierno legítimamente electo, procesos de licitación públicos, nacionales e internacionales, y garantías jurídicas y económicas tanto para Venezuela como para los inversionistas.
“Todo lo que está bajo la tierra de Venezuela le pertenece a los venezolanos”, sostuvo, al reclamar además una consulta nacional que permita a la población opinar sobre el destino de los recursos naturales del país.
García Urquiola también exigió transparencia sobre los ingresos derivados de la venta de petróleo desde el 5 de enero de 2026 y pidió aclarar las versiones contradictorias en torno a los recursos que, según dijo, Estados Unidos habría entregado al gobierno venezolano.
El planteamiento ocurre en medio de la controversia generada por el acuerdo anunciado entre Estados Unidos y NABEP para desarrollar 17 campos petroleros venezolanos. La Casa Blanca ha presentado la operación como parte de su estrategia de estabilización, recuperación económica y eventual transición democrática de Venezuela, mientras que el acuerdo ha generado cuestionamientos por su magnitud y por el papel otorgado a la empresa de Betancourt.
Ante este escenario, el dirigente de Democracia Renovadora insistió en que Venezuela necesita reglas claras, seguridad jurídica y mecanismos transparentes para garantizar que la recuperación de la industria petrolera responda al interés nacional.





