La líder opositora venezolana, María Corina Machado, se dirigió al país a través de sus redes sociales para fijar posición ante el anuncio de «un acuerdo de gran escala en materia petrolera entre el gobierno de los Estados Unidos y el gobierno venezolano». Machado expresó comprender la «tristeza, rabia» y el «malestar tan repetido en nuestra historia porque alguien decida sobre lo nuestro en nuestro nombre sin contar con nosotros», al tiempo que cuestionó la opacidad del pacto al preguntar «¿quién firma?, ¿qué es lo que realmente se firma?, ¿quién pone el dinero?, ¿quién da las garantías?».
Durante su alocución, la dirigente enfatizó que «el patrimonio de nuestro suelo no le pertenece a un régimen ilegitimo, le pertenece al pueblo venezolano». Si bien reafirmó que «Estados Unidos son el socio principal que Venezuela necesita para desarrollar a plenitud su valor estratégico», advirtió que los enemigos de la nación norteamericana «están hoy en Miraflores» y que cualquier asociación debe hacerse bajo un esquema de «ganar-ganar» que garantice «transparencia absoluta, legalidad y eficiencia», condiciones que solo es posible alcanzar «con la legitimidad y la estabilidad que ofrece un gobierno serio y democrático».
Machado sostuvo que «el sector petrolero es solo una parte de la inmensa reconstrucción que tenemos que hacer» y que el país «necesita mucho más que dinero», incluyendo servicios de agua y electricidad, capacidad operativa en los puertos, así como «seguridad jurídica para las inversiones y seguridad personal para nuestra gente». En este sentido, recordó el plan energético que presentó en Houston durante CERAWeek, sustentado en un marco legal aprobado por una Asamblea Nacional legítima, una «agencia de hidrocarburos venezolanos independiente» para que el Estado deje de ser «juez y parte», licitaciones abiertas «sin adjudicaciones a dedo», un régimen fiscal competitivo y el sometimiento a «instancias de arbitraje internacional».
Finalmente, Machado insistió en que estas transformaciones solo tienen sentido si se traducen en soluciones cotidianas para la ciudadanía, «para que haya medicinas en los hospitales, agua y luz en nuestros hogares, educación del primer mundo para nuestros niños y para que cada diciembre esas sillas vacías estén ocupadas en nuestras mesas». Machado concluyó ratificando la vigencia de las elecciones del 28 de julio de 2024, afirmando que «Venezuela vale mucho más que su petróleo» y que el verdadero valor del país es su gente, que «jamás pondrá en venta nuestra libertad y la de nuestro pueblo», sentenció.





