El Abierto de Estados Unidos vivió una jornada histórica la noche del domingo con la caída prematura de Novak Djokovic. El tenista serbio de 39 años sucumbió en su partido número 20 en Flushing Meadows ante el argentino Mariano Navone, quien se impuso con parciales de 7-6 (5), 5-7, 4-6, 6-2 y 6-1 tras una batalla de cinco sets que se extendió por cuatro horas y 36 minutos.
La derrota representó la despedida más temprana del ganador de 24 títulos de Grand Slam en esta clase de torneos en dos décadas, un antecedente que se remonta al Abierto de Australia de 2006. Además, el cuatro veces campeón del certamen estadounidense jamás había caído en el debut del torneo donde hizo su presentación oficial en 2005.
Al término del encuentro, el jugador serbio dejó ver su frustración por las condiciones en las que disputó el compromiso. “No lo disfruté nada”, dijo Djokovic. “Creo que era evidente que me sentía fatal en la pista”, agregó el cuatro cabeza de serie.
El desgaste físico pudo más
A lo largo del encuentro, el tenista balcánico mermó sensiblemente su rendimiento tras acumular 70 errores no forzados y lidiar con severas complicaciones de salud. Durante el desarrollo del juego, el balcánico vomitó en cancha, mostró signos de calambres en la pierna izquierda y requirió asistencia médica en la zona lumbar antes del quinto set, momento en que ingirió medicamentos y recibió masajes del fisioterapeuta.
Sobre sus afecciones físicas, el jugador explicó que se trata de un malestar recurrente en su temporada actual. “Es algo que, lamentablemente, vengo arrastrando prácticamente en todos los partidos de este año: vómitos, un problema serio», dijo Djokovic.
El serbio dejó ir ventajas iniciales de 3-0 y 4-1 en el parcial de apertura, cediendo el primer set ante la mirada de su familia en las tribunas. Pese a recuperarse al ganar la segunda y tercera manga, y colocarse 2-1 con quiebre a favor en el cuarto capítulo, la falta de fuerzas le impidió concretar la ventaja.
La remontada del tenista argentino
Navone, ubicado en el puesto 49 del ranking mundial y con su primer título ATP obtenido este año, reaccionó de inmediato recuperando el servicio y encadenando ocho juegos consecutivos para tomar el control definitivo del choque. El tenista sudamericano cortó así una racha de cuatro derrotas previas en partidos definidos en cinco sets.
Tras sellar el triunfo cerca de la medianoche en el estadio Arthur Ashe, el deportista de 25 años expresó su emoción sobre la superficie rápida neoyorquina. “Es la mejor sensación que he tenido en una cancha de tenis”, dijo el argentino. “Esta pista increíble, el escenario más grande. Es una maravilla”, añadió a pie de campo.
Navone también destacó la magnitud de enfrentar al máximo ganador de torneos grandes en el circuito profesional. “Fue muy duro para mí porque estás jugando con el ‘GOAT’ (el más grande de la historia)», añadió. «No es algo que se haga todos los días. Estoy muy feliz. No sé ni qué decir”.
Respecto al significado personal de superar a una figura de la que fue seguidor en su juventud, Navone respondió radiante: “Significa mucho para mí. Es un sueño hecho realidad. Ahora toca recuperarme. Es casi medianoche. Tenemos que irnos a dormir”.
Incertidumbre sobre el futuro profesional
La eliminación en el estreno neoyorquino, ocurrida a 21 años de su debut en dicho certamen, dejó interrogantes sobre la continuidad del atleta en el circuito de máxima categoría.
A pesar de reconocer el desempeño de su adversario, el serbio mantuvo su análisis crítico sobre el estado en que compitió. “Tenía un quiebre de ventaja en el cuarto set, pero tuve dificultades constantes desde el cuarto juego del partido», indicó Djokovic. «Insisto, no quiero restarle mérito a su victoria. Felicidades a él. Es un buen tipo, un luchador. Pero, sinceramente, no disfruté nada”.
Finalmente, tras consumarse su salida del torneo, el tenista reflexionó sobre los pasos a seguir en su carrera. Tras la eliminación, comentó que estaba “tratando de abordar realmente qué está pasando y hasta dónde puedo continuar de esta manera”.





