El Canal de Panamá puso en vigor este domingo una modificación temporal del sistema de reserva para dar más flexibilidad al acceso a cupos, poco antes de que arranque la restricción de tránsitos por la sequía, unas medidas que llegan cuando la crisis de Oriente Medio está elevando el rol de esta ruta para buques con cargas como los energéticos, alguno de los cuales han pagado millones de dólares por un cruce de última hora.
El Canal de Panamá, por el que pasa entre el 3 % y el 5 % del comercio mundial y único de agua dulce, ofrece un sistema de reservas para el tránsito y uno de subastas para aquellos buques sin un cruce programado con antelación.
«Mientras persista el déficit hídrico en la cuenca hidrográfica del Canal, se recomienda a los clientes planificar sus tránsitos mediante el Sistema de Reservas. Una reserva confirmada continúa siendo el único mecanismo que garantiza una fecha específica de tránsito», afirmó la administración del paso navegable.
Este domingo, en la mañana había 118 buques en espera para cruzar el Canal: 107 con reserva y 11 sin ella. Del total, 30 eran buques neopanamax, los que pasan por la ampliación y suponen más del 50 % de los ingresos del paso que une el Atlántico y el Pacífico.
Los cambios afectan al sistema de reserva para buques neopanamax. Entre otros, se establece una distribución inicial de cupos que destina al menos cinco por fecha de reserva para portacontenedores, el segmento estrella de la vía, y al menos seis para gasíferos – tres para gas licuado de petróleo (GLP) y tres para gas natural licuado (GNL) -, además de otros para segmentos adicionales.





