El Departamento de Estado de los Estados Unidos dio a conocer este lunes que ha cancelado más de 175.000 visados a ciudadanos extranjeros desde el comienzo del segundo periodo presidencial de Donald Trump, iniciado en enero de 2025.
A través de un comunicado oficial, el despacho gubernamental explicó que la mayor parte de las anulaciones obedecieron a imprevistos o altercados con los cuerpos de seguridad, además de infracciones tales como robos, agresiones y la conducción de vehículos bajo el efecto de drogas o alcohol.
En la nota divulgada, la administración estadounidense enfatizó su postura en torno a los permisos de ingreso al señalar que un visado para entrar a su territorio «es un privilegio, no un derecho», asegurando además que empleará «todos los recursos disponibles» con el fin de accionar contra quienes vulneren dicho beneficio.
El informe institucional enumeró casos específicos que fundamentaron la suspensión de estos documentos, entre los que figuran personas señaladas por agresión sexual, desórdenes públicos o por haber festejado el homicidio del activista conservador Charlie Kirk ocurrido el año anterior.
Asimismo, las cancelaciones han respondido a criterios de política exterior ejecutados por el secretario de Estado, Marco Rubio. En ese ámbito se incluyen decisiones adoptadas contra un ciudadano de origen cubano relacionado con labores de influencia promovidas por el gobierno de La Habana, al igual que contra ciudadanos iraníes con nexos hacia la estructura gubernamental de dicho país.
Las acciones se enmarcan en el endurecimiento de los controles migratorios implementados por la actual gestión presidencial, las cuales contemplan la exigencia de fianzas para la tramitación de ciertos visados en países específicos y una evaluación más rigurosa de los aspirantes, que abarca la fiscalización de sus perfiles en plataformas digitales.





