La Organización Panamericana de la Salud y Organización Mundial de la Salud, en articulación con las autoridades venezolanas, implementó un mecanismo orientado a robustecer la vigilancia epidemiológica y optimizar la detección precoz de probables brotes de enfermedades en las comunidades impactadas por los movimientos telúricos del 24 de junio.
La iniciativa, diseñada por el Ministerio para la Salud de manera conjunta con personal médico del estado La Guaira y expertos de la OPS y OMS, persigue la obtención de datos sanitarios más oportunos sobre el estado de la población asistida durante la contingencia.
Para la recolección y centralización de la información se incorporó el uso de la aplicación EPI-10, una herramienta tecnológica orientada a estandarizar los registros en la red de asistencias. Mediante este aplicativo, la información proveniente de hospitales, ambulatorios y centros de campaña a cargo de los Equipos Médicos de Emergencia se consolida de forma homogénea y expedita, lo que facilita el seguimiento continuo de padecimientos prioritarios y la identificación inmediata de señales de alerta.
La selección de las patologías sujetas a monitoreo epidemiológico fue establecida por el Ministerio para la Salud mediante una consulta participativa que reunió a personal técnico nacional y local, con el propósito de priorizar los eventos más críticos para la atención sanitaria. Junto con la aceleración en el procesamiento de datos, los instrumentos tecnológicos posibilitan disminuir los procedimientos manuales, lo que permite al personal especializado concentrar esfuerzos en la evaluación epidemiológica y la toma de decisiones oportunas.
En el marco de estas acciones de apoyo, el organismo internacional suministró recientemente al país insumos para el diagnóstico de tipo molecular con el objetivo de reforzar el trabajo de la red nacional de laboratorios. La entrega de estos materiales busca la contención de brotes, el fortalecimiento en la identificación temprana de afecciones y la protección de la salud en las áreas vulnerables.
Respecto al rol de estas instalaciones, el representante de la OPS y OMS en Venezuela, Armando De Negri Filho, afirmó que las redes nacionales de laboratorio representan un «componente fundamental de los sistemas de salud y de la respuesta ante amenazas sanitarias». El vocero enfatizó la relevancia del monitoreo constante tras los eventos sísmicos, manifestando que «cuando miles de personas han sido desplazadas de sus hogares y viven en campamentos transitorios, la identificación, el diagnóstico y el tratamiento oportunos de las enfermedades transmisibles son fundamentales para prevenir brotes y proteger la salud de las comunidades afectadas».
Finalmente, la entidad sanitaria internacional subrayó que, tras la disminución de la fase crítica enfocada en la atención de traumatismos, se mantienen desafíos de salud pública vinculados al desplazamiento de habitantes, el estado de los refugios temporales, el suministro de agua potable y la garantía en la continuidad de tratamientos para pacientes en condición de vulnerabilidad.
Con información de Alberto News





