El MAS lamenta retraso del diálogo y exige una negociación sin exclusiones. El secretario general del MAS, y diputado ante la Asamblea Nacional (AN), Felipe Mujica, lamentó que «la mesa de diálogo no se instalara en la fecha prevista» y advirtió que los comunicados emitidos posteriormente por las partes reflejan diferencias que generan dudas sobre el rumbo de la negociación. No obstante, confía en que las conversaciones comenzarán esta misma semana
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Mujica señaló que se desconocen las razones por las que no arrancó el encuentro y recordó que Venezuela acumula cerca de 18 intentos de negociación que terminaron sin acuerdos, pese al acompañamiento de distintos países y facilitadores internacionales.
«Ojalá tengamos la suerte que no hubo en otro momento y esta vez prevalezca la voluntad de alcanzar acuerdos», afirmó.
Explicó que ambos comunicados coinciden en tres aspectos, pero difieren en elementos fundamentales.
«Mientras el Gobierno habla de un diálogo con un sector de la oposición, el otro documento plantea que el objetivo es avanzar hacia una transición y le agradece al gobierno de Estados Unidos y al secretario de Estado, Marco Rubio las gestiones realizadas para facilitar ese propósito», señaló.
Asimismo indicó «que se sepa y hasta ahora, la transición es un proceso que está en desarrollo y el gobierno no se ha pronunciado expresamente sobre esto sino sobre un conjunto de cambios».
El dirigente del MAS insistió en que la negociación «debe dar cabida a todos los sectores de la sociedad venezolana».
En ese sentido, propuso que, «una vez instalada la comisión coordinadora, se conformen mesas de trabajo para atender la situación social, las consecuencias del doble terremoto, la agenda institucional, incluida la liberación de los privados de libertad por razones políticas y la reinstitucionalización del Estado».
Precisó que este último punto debería abarcar la designación de nuevas autoridades del Consejo Nacional Electoral, el Tribunal Supremo de Justicia y los demás poderes públicos, en estricto apego a la Constitución Nacional.
Asimismo, defendió el restablecimiento de los derechos de todos los venezolanos, lo que, a su juicio, implica permitir el regreso de quienes permanecen en el exterior por razones de persecución política y garantizarles el ejercicio pleno de la actividad pública.
Como antecedente, evocó la apertura de 1958, tras la caída de Marcos Pérez Jiménez, cuando los venezolanos exiliados pudieron regresar al país e incorporarse a la reconstrucción democrática.
Finalmente, enfatizó que «la mesa debe servir para construir soluciones a la crisis nacional y crear las condiciones que permitan convocar una nueva elección, en la que los ciudadanos decidan libremente quiénes deben gobernar y ese resultado sea respetado».





