El diputado ante la Asamblea Nacional (AN), Aníbal Sánchez, sostiene que desde inicios de 2026 han documentado «con datos la situación real del Sistema Eléctrico Nacional», además denunció que «sin energía confiable no hay recuperación económica, no hay industria y no hay calidad de vida».
«Hoy en día en nuestro país la capacidad instalada nominal en el servicio eléctrico es de 34.000-37.000 MW, pero la generación efectiva operativa está entre los 12.000 y 14.000 MW. Hoy registramos un déficit estructural en picos de 1.600-1.800 MW de servicio a nivel nacional. Demanda que en mayo alcanzó un récord de 15.579 MW, el más alto en 9 años, con picos históricos cercanos a 18.000 MW», narró el parlamentario.
En este mismo sentido denunció que «hoy registran a nivel nacional una pérdida técnica superior al 30%. Por una red de transmisión frágil, considerando que parte desde el Bajo Caroní, y termoeléctricas operando a baja disponibilidad, no solo tema de estado físico, o agravado con efectos naturales y el de disponibilidad de combustible».
Agregó que «la visita del encargado de negocios de EEUU, a la Central Hidroeléctrica Simón Bolívar Guri, junto a expertos del Departamento de Energía de la administración Trump, genera un diagnóstico técnico que contribuirá a una ruta de modernización del SEN, en coordinación con las autoridades venezolanas».
«Más allá de las causas de falta de inversión sostenida en el área eléctrica, de mantenimiento insuficiente y limitaciones del modelo de desarrollo, debemos ser conscientes del estado actual del Sistema Eléctrico Nacional (SEN). Pero también debemos reconocer las potencialidades de Venezuela, recursos hídricos excepcionales, capacidad instalada que puede recuperarse y la necesidad imperiosa de energía estable para la producción y para atender a miles de vecinos y pueblos que no solo sufren fluctuaciones, sino horas enteras sin el servicio más básico», subrayó el legislador.
Sobre la base de esta realidad además agregó de forma reiterativa que «sin energía confiable no hay recuperación económica, no hay industria, no hay calidad de vida».
Para finalizar destacó que «estos nuevos pasos técnicos y de cooperación apuntan en la dirección correcta que debe ser la recuperación económica, política y social de nuestro país. Ahora toca que se traduzcan en megavatios reales, con transparencia, resultados medibles y prioridad en las zonas más afectadas. Venezuela tiene el potencial. Lo que se requiere es gerencia ejecución concreta, y el control parlamentario a las gestiones».





