Diversas organizaciones que integran el Comité Nacional de Conflicto de los Trabajadores en Lucha (CNC-TL) expusieron una vez más la «odisea» y «lo difícil» que enfrentan los asalariados en Venezuela frente a la grave crisis social y económica que atraviesa la nación desde hace años.
Más de 20 organizaciones de diversas partes del país asistieron a la actividad para ofrecer una visión a la Red Sindical Internacional de Solidaridad y de Lucha de Francia, España y Brasil (Conlutas, CGT y Solidaire) sobre la lucha que mantienen contra el Gobierno que, aseguran, «no escucha» la exigencias de los trabajadores.
Pedro García, docente jubilado, sostuvo que en la nación se vive una política de desalarización que lleva a las personas a «sobrevivir» con ayuda de sus familiares que viven en el extranjero. «Sobrevivimos años atrás con las remesas que mandaban, hoy día es mucho mas difícil. Es una cosa criminal, estamos sometidos a una especie de exterminio», expresó.
Asimismo, añadió que los trabajadores optan por realizar una actividad comercial adicional para conseguir ingresos extras y así poder realizar compras de alimentos y medicinas.
«Estamos en modo supervivencia, sobrevivimos vendiendo cualquier chuchería. A nuestros abuelitos los ven haciendo otra actividad económica para tener algo que comer. Necesitamos de la solidaridad mundial para luchar juntos y liberarnos de esto», dijo.


Por su parte, Alba Moral, integrante del Comité de Derechos Humanos para la Defensa de los Pensionados y la Defensa de los Adultos Mayores de Personas con Discapacidad, subrayó que actualmente en la nación más de 5 millones de adultos mayores se encuentran en una situación de «extrema pobreza».
Además, mencionó que Patria, estructura donde se cancelan las bonificaciones a los pensionados del país, es un sistema «perverso y discriminatorio» por exigir a una persona un registro previo para poder pagar el dinero. Asimismo, recriminó que las pensiones se mantienen en 130 bolívares, que equivalen a 0.16 centavos de dólar.
«¿Cómo vive un adulto mayor con ese monto?», se preguntó Moral al tiempo que afirmó que los adultos mayores venezolanos no tienen seguridad social, derecho a la salud, a la alimentación ni calidad de vida.
Ana Mercedes, secretaria general de Fetraconstrucción Venezuela, destacó que se mantendrá en las calles luchando por los derechos de los trabajadores venezolanos.
Sin embargo, reconoció la importancia de «construir una generación de relevo» que se plante ante el autoritarismo de los patronos y el Gobierno para que sus derechos no sean vulnerados.
«Vamos a seguir derrotando a esos criminales, delincuentes, no tienen la capacidad que tenemos nosotros»; enfatizó.
Ofelia Rivero, docente universitaria, aclaró que en Venezuela «no existe» el Socialismo que desde el Poder se ha profesado, tampoco un proyecto educativo nacional, ni una institución encargada de la protección de los maestros, en clara referencia al Ipasme donde, en diversas ocasiones, denuncian que existen grandes limitantes para que un educador sea atendido.
«Sobrevivimos por la ayuda de nuestra familia, venta de cosas, remate de actividades propias. El maestro trabaja con las uñas, muchas veces con hambre junto con sus estudiantes», lamentó.
Pese a esto, sumó que la educación en Venezuela se convirtió en un «arma de lucha» para llegar a una «liberación» y el pensamiento científico.
Pedro Eusse, Secretario General de la Central Unitaria de Trabajo de Venezuela, resaltó la importancia de buscar todos los mecanismos necesarios para transmitir ante el mundo «la verdad del país» ante las «mentiras» que desde el Poder se intenta imponer.
«Hace falta derrotar la mentira en el mundo sobre lo que pasa en Venezuela y hay que buscar todos los mecanismos que sean necesarios para que la verdad se imponga», finalizó.







