Los precios del petróleo subían más de 4 por ciento, a medida que se intensificaban las tensiones en Medio Oriente tras los ataques de Estados Unidos y Arabia Saudita en Irak y un ataque con misiles iraní interceptado contra las fuerzas estadunidenses, al tiempo que descendían las reservas de petróleo de Estados Unidos.
Los futuros del petróleo Brent subían 3.72 dólares, con 4.4%, a 87.81 dólares el barril. El petróleo estadunidense West Texas Intermediate ganaba 3.43 dólares, con 4.3%, a 82.69 dólares por barril.
La reanudación de los ataques militares en Medio Oriente y las declaraciones de las autoridades iraníes, que reiteran su intención de controlar el tráfico marítimo a través del estrecho de Ormuz, están impulsando de nuevo al alza los precios del energético.
Estados Unidos y Arabia Saudita lanzaron ataques contra grupos respaldados por Teherán en Irak, a los que culpan de las agresiones con drones contra instalaciones petroleras saudíes. Los ataques ocurrieron horas después de que el Ejército estadunidense informó haber frustrado un ataque iraní contra sus tropas en la región, mientras que Irán afirmó haber disparado contra buques en el estrecho y bases estadunidenses en Jordania.
Por su parte, Teherán descartó la propuesta de Omán para una gestión conjunta regional del estrecho de Ormuz, lo que desvaneció las esperanzas de resolver el estancamiento que paraliza el comercio en el Golfo. Esta semana solo unos pocos buques de mercancías han transitado por dicho estrecho, mientras que el grupo hutí de Yemen evalúa imponer tasas a las embarcaciones mercantes que naveguen por el sur del mar Rojo.
Adicionalmente, las reservas de petróleo de Estados Unidos se redujeron en unos 3.3 millones de barriles durante la semana que finalizó el 24 de julio, según datos del Instituto Americano del Petróleo. Otro factor que apoya la cotización es la probabilidad de que la OPEP+ suspenda los incrementos de producción petrolera durante tres meses a partir de octubre.





