En el marco de su visita oficial a la capital filipina, el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, ofreció este miércoles una conferencia de prensa tras participar en los encuentros multilaterales de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN).
Durante su intervención ante los medios, el diplomático ruso reiteró que el Kremlin no alberga planes de agresión contra el continente europeo; no obstante, enfatizó que Moscú no permanecerá inactivo ante una eventual agresión a su territorio.
Lavrov subrayó que las autoridades rusas siguen de cerca el proceso de armamento en la región, señalando que las instituciones de defensa e inteligencia, así como el presidente Vladímir Putin, evalúan de forma constante el viraje de la Unión Europea hacia la militarización en detrimento del desarrollo socioeconómico de sus ciudadanos.
Preparación ante escenarios de conflicto y advertencia estratégica
El canciller ruso sostuvo que la postura del Ejecutivo de su país abarca tanto el análisis político como el alistamiento técnico ante cualquier cambio en la coyuntura de seguridad: «Estamos extrayendo las conclusiones pertinentes, no solo desde una perspectiva analítica, sino también en cuanto a la preparación material ante cualquier giro de los acontecimientos».
En ese sentido, Lavrov evocó declaraciones previas del presidente Putin referentes a los preparativos bélicos en el bloque europeo. Recordó que, si bien Rusia rechaza iniciar enfrentamientos armados, cualquier agresión externa bajo alianzas colectivas no recibiría como respuesta un conflicto de características convencionales, sino una confrontación de distinta naturaleza.
Agenda diplomática y posicionamiento en Asia-Pacífico
El viaje del alto funcionario, programado del 21 al 23 de julio, contempla su asistencia a las sesiones ministeriales en los formatos Rusia-ASEAN, la Cumbre de Asia Oriental y el Foro Regional de la ASEAN.
De acuerdo con lo expuesto previamente por la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, María Zajárova, la representación diplomática de Moscú expondrá su diagnóstico sobre el equilibrio de poder en Asia-Pacífico. La agenda rusa busca señalar los riesgos asociados al incremento de la tensión regional, atribuidos por la Cancillería a la expansión de infraestructuras militares de la OTAN y al despliegue de alianzas de bloques impulsadas por los países occidentales en el entorno del Pacífico.





