El equipo de seguridad del mandatario electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, alertó sobre la existencia de un «plan criminal» atribuido a organizaciones guerrilleras con el objetivo de atentarlo a pocas semanas de su toma de posesión, prevista para el próximo 7 de agosto.
Mediante un comunicado de prensa, el equipo de campaña del jurista de 47 años informó sobre la recepción de «información de inteligencia que advierte sobre un posible plan criminal para atentar contra su vida» durante las actividades de transmisión de mando. De acuerdo con el reporte oficial, tanto el Ejército de Liberación Nacional (ELN) como facciones disidentes de las extintas FARC habrían ofrecido aproximadamente un millón de dólares «para ejecutar un atentado contra el presidente electo», contemplando «posibles intentos de infiltración» por parte de delincuentes en encuentros con los medios de comunicación y eventos públicos.
Pese a las advertencias de seguridad, el boletín ratificó que De la Espriella «no suspenderá su agenda» y solicitó formalmente a los organismos competentes iniciar las investigaciones necesarias «para establecer el origen de esta amenaza». El posicionamiento político del futuro jefe de Estado contempla una línea de mano dura frente a las estructuras al margen de la ley y el desmantelamiento de las mesas de negociación que mantiene la administración de Gustavo Petro.
La denuncia se produce en un contexto de repunte en los índices de violencia en territorio colombiano, marcado por ataques armados, masacres y extorsiones, antecedido por el asesinato del precandidato de derecha Miguel Uribe Turbay durante un acto político el año pasado.





