La visión del Movimiento Al Socialismo (MAS) sobre los terremotos es que deben ser asumidos por todo el país como prioridad absoluta. Incluso, ante la posibilidad de un nuevo espacio de diálogo, el secretario general del MAS, Felipe Mujica, reitera que los terremotos y sus consecuencias deben ocupar el primer lugar.
Este lunes, Mujica resaltó que el 1 de agosto habrá un supuesto encuentro entre la Asamblea Nacional de 2015, liderada por Dinorah Figuera, y la Asamblea Nacional de 2020, encabezada por Jorge Rodríguez, motorizado por Estados Unidos (EEUU). «Se trata de una nueva experiencia en materia de diálogo», remarcó, «y desde nuestro punto de vista no pueden ser solamente los dos sectores» convocados.
Por el contrario, enfatizó, «es imprescindible que ese diálogo tenga la presencia de todos los factores» económicos, políticos, sociales. «Es toda la sociedad venezolana para que se pueda producir un diálogo que sea inclusivo y que permita que todos los sectores podamos estar presentes a fin de garantizar que los acuerdos a los cuales se llegue no tengan el lamentable destino que otros momentos de diálogo han tenido».
El dirigente de izquierda insistió en que quien piensa que se va a pasar la página de las consecuencias de los terremotos «está equivocado».
Para Mujica, la agenda de ese diálogo inclusivo debe incluir «todo el problema social del país, e involucra el tema de los salarios, el tema de la economía para poder tener una economía productiva», recuperar el crédito. «El diálogo también debe revisar toda la tragedia que está presente por los dos terremotos», destacó.
La agenda política debe estar presente: «Cómo garantizamos que las instituciones se conviertan en instituciones autónomas» y que colaboren en las decisiones del ejecutivo «pero no que reciban órdenes». Está planteado, igualmente, «el tema de la no reelección, de buscar una Asamblea bicameral, garantizar cómo los partidos políticos se logren activar» después de medidas como la judicialización y el retiro de tarjetas. «Y ay que garantizar las condiciones para hacer, en el momento en que haya que hacerlo, un proceso electoral con un poder electoral autónomo, con todas las reglas de la Constitución, y que sean los ciudadanos los que decidan, con su voto, quién debe dirigir las instituciones del país».





