La red de escuelas católicas Fe y Alegría mantiene un monitoreo constante sobre el impacto del doble sismo ocurrido el pasado 24 de junio, que ha dejado una huella profunda en su comunidad educativa. Según los reportes más recientes, la institución ha confirmado la lamentable pérdida de 12 alumnos, mientras que otras 54 personas de su comunidad estudiantil permanecen en condición de desaparecidas.
Yaika Weber, responsable de Servicios Educativos y parte del Comité de Emergencia de la red, informó que de los 176 planteles que integran la organización, al menos 19 han sufrido daños estructurales que exigen trabajos de reparación inmediata para garantizar condiciones de habitabilidad. Además, 22 centros educativos presentan fallas críticas en los servicios de agua y electricidad, lo cual ha complicado significativamente la conectividad y las labores de recuperación en las zonas afectadas.
Como parte de su estrategia de respuesta, la institución ha adaptado sus protocolos de emergencia para atender la crisis. En este sentido, algunos planteles escolares que fueron declarados seguros operan actualmente como refugios temporales para brindar albergue a las familias que perdieron sus hogares durante el siniestro. Paralelamente, la red ha priorizado un acompañamiento psicoemocional integral, basado en su espiritualidad, como un pilar fundamental para ayudar a la comunidad educativa a enfrentar el trauma derivado de la catástrofe.
En materia de logística, la Compañía de Jesús ha centralizado el acopio de suministros en el Colegio San Ignacio en La Castellana, Caracas, para canalizar la ayuda necesaria hacia todas las obras afectadas tanto en la capital como en el estado La Guaira. Asimismo, la red colabora estrechamente con la Comisión para la Evaluación de la Habitabilidad de Viviendas e Infraestructuras, con el fin de realizar las inspecciones técnicas necesarias en sus edificaciones y asegurar la integridad de todos sus espacios.
El Ministerio de Educación ha extendido la suspensión de actividades escolares, estableciendo un cronograma de retorno progresivo y adaptado para el próximo lunes 6 de julio. Bajo esta nueva dinámica, las instituciones deberán priorizar las actividades de apoyo psicológico sobre las evaluaciones académicas tradicionales. Mientras tanto, la red continúa consolidando información en un contexto nacional que, según estimaciones de la ONU, enfrenta daños en infraestructuras superiores a los 37 millardos de dólares.





