El presidente boliviano, Rodrigo Paz, anunció este sábado la imposición de un estado de excepción en todo el territorio nacional con el objetivo de “liberar las carreteras del país”, tras siete semanas consecutivas de protestas y bloqueos protagonizados por sectores campesinos y grupos afines al expresidente Evo Morales.
La medida fue comunicada por el mandatario a través de un mensaje televisado y sus redes sociales, luego de que fracasaran los intentos de diálogo para poner fin a la crisis. Horas antes del anuncio, Paz había firmado un acuerdo con la Central Obrera Boliviana (COB) con el fin de “pacificar” la nación; sin embargo, dicho pacto fue rechazado por los sindicatos campesinos de La Paz y los seguidores del exmandatario (2006-2019), quienes mantienen sus exigencias de renuncia.
En su declaración, el jefe de Estado justificó la decisión señalando que el bienestar de la ciudadanía es la prioridad: “He dispuesto la aplicación del Estado de Excepción para liberar las carreteras del país. Los bolivianos no pueden seguir siendo rehenes de bloqueos que impiden trabajar, estudiar, recibir atención médica, abastecerse y llevar sustento a sus hogares”.
Con esta acción, el Gobierno busca restablecer el orden público y garantizar el libre tránsito, ante la parálisis que afecta sectores críticos de la economía y la vida cotidiana de la población boliviana.
El presidente boliviano, Rodrigo Paz, anunció este sábado la imposición de un estado de excepción en todo el territorio nacional con el objetivo de “liberar las carreteras del país”, tras siete semanas consecutivas de protestas y bloqueos protagonizados por sectores campesinos y grupos afines al expresidente Evo Morales.
La medida fue comunicada por el mandatario a través de un mensaje televisado y sus redes sociales, luego de que fracasaran los intentos de diálogo para poner fin a la crisis. Horas antes del anuncio, Paz había firmado un acuerdo con la Central Obrera Boliviana (COB) con el fin de “pacificar” la nación; sin embargo, dicho pacto fue rechazado por los sindicatos campesinos de La Paz y los seguidores del exmandatario (2006-2019), quienes mantienen sus exigencias de renuncia.
En su declaración, el jefe de Estado justificó la decisión señalando que el bienestar de la ciudadanía es la prioridad: “He dispuesto la aplicación del Estado de Excepción para liberar las carreteras del país. Los bolivianos no pueden seguir siendo rehenes de bloqueos que impiden trabajar, estudiar, recibir atención médica, abastecerse y llevar sustento a sus hogares”.
Con esta acción, el Gobierno busca restablecer el orden público y garantizar el libre tránsito, ante la parálisis que afecta sectores críticos de la economía y la vida cotidiana de la población boliviana.





