Este martes 5 de mayo, los familiares de diversos presos políticos cumplen 117 días de vigilias en las afueras de los centros de reclusión para exigir la libertad de sus seres queridos que permanecen detenidos pese a la aprobación por la Asamblea Nacional de la Ley de Amnistía.
Actualmente, los familiares se mantienen instalados en campamentos en los centros de reclusión Rodeo I y Yare. Esta rutina que inició desde el pasado 8 de enero, ha generado un agotamiento mental en los familiares de los presos políticos. Sin embargo, mantienen sus esperanzas y la fe intacta hasta que sus seres queridos salgan en libertad.
«Nosotros no vamos a perder la fe, no vamos a perder la esperanza, pero sí nos sentimos agotados mentalmente, nos sentimos muy cansados», dijo Hiowanka Ávila, hermana del preso político Henryberth Rivas, consultada por el equipo reporteril de Contrapunto.com durante una protesta a las afueras de la Defensoría del Pueblo, en Caracas,
Mencionó que, a la fecha, en la cárcel de El Rodeo solo hay 30 personas pernoctando debido a los traslados que hicieron en días anteriores a la cárcel de Yare, además de varias personas que han tenido que regresar a sus trabajos para obtener ingresos monetarios y otros que tienen que atender al resto de sus familias.
«Hay madres que tienen que atender a sus hijos y que no pueden estar en el campamento, varios regresan a su región porque son del interior del país y regresar nuevamente al campamento por la situación económica es difícil. Entonces, por esa razón nos turnamos, pero estamos allí resistiendo de manera rotativa para mantener el campamento porque no nos vamos a ir de ahí», sostuvo.
Ávila añadió que los familiares de los casi 500 presos políticos, de acuerdo a Foro Penal, se sienten «engañados y manipulados» por el Gobierno venezolano debido a la falta de cumplimiento de las promesas del presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, quien aseguró que se iban a producir excarcelaciones masivas desde el pasado 8 de enero, algo que, a su juicio, no se cumplió.
«Nos sentimos engañados y manipulados por el Estado bajo la Ley de Amnistía porque allí hubo una esperanza el 8 de enero, pues nos indicaron que Jorge Rodríguez en sus declaraciones indicó que iba a haber liberaciones masivas y no fue así», finalizó.





