El diputado e integrante de la Comisión Permanente de Finanzas, economía y Desarrollo Nacional de la Asamblea Nacional (AN), Ramón Lobo, dijo que las nuevas licencias emitidas por la OFAC representan un alivio debido a que su ausencia imposibilitaba las operaciones requeridas en el exterior. Las licencias 56 y 57 representan un alivio para el país.
«La licencia 56 y 57, hace referencia a todo un esquema de alivio y flexibilización de las medidas coercitivas unilaterales que se establecieron sobre el Banco Central de Venezuela (BCV) e instituciones públicas nacionales, como el Banco de Tesoro y el Banco Digital de los Trabajadores estas instancias estaban imposibilitados de utilizar el sistema financiero internacional con la finalidad de poder cubrir los requerimientos de sus clientes», mencionó para el programa.
Lobo señaló que la mayor afectación del esquema sancionatorio recaía en el rol del BCV como organismo “pagador de las deudas de la nación, pero también como encargado de buscar recursos».
El diputado detalló que el alcance de una licencia es que permite la activación de las corresponsalías «aquellos intermediarios que nos permiten conectarnos desde lo nacional a lo transnacional».
Asimismo, indicó que las circunstancias del esquema sancionatorio generaban un encarecimiento de todos los procesos, lo que generaba una escala de «inseguridad, puesto que, es más confiable una institución financiera ya establecida a otro mecanismos alternos al que tuvimos que recurrir».
Además, Lobo agregó que las sanciones también creaban variaciones en las tarifas, lo que aumentaba el valor de los productos que recibían los ciudadanos.
«Nosotros estabamos limitados al mercado interno, incluso para la adquisión de tecnología. Hoy en día se abre, se normaliza bajo una licencia todo lo que compete mayoritariamente a un proceso de intercambio finaciero que detrás de este está la trasabilidad de bienes y de servicios con el mundo exterior», puntualizó el diputado.






