La industria avícola venezolana ha registrado un repunte significativo al cierre de 2025, alcanzando un crecimiento histórico del 50.41% en la producción de carne de pollo. Así lo informó el médico veterinario y presidente del Congreso Internacional Avícola de Venezuela, José Quintero, quien destacó los esfuerzos del sector por recuperar el nivel de consumo per cápita que históricamente se ubicaba en 43 kilos anuales.
Según Quintero, el consumo al finalizar el año pasado se situó aproximadamente en los 25 kilos por persona, lo que representa un avance importante hacia la meta de soberanía alimentaria, a pesar de las limitaciones estructurales que persisten en el país.
Durante su intervención en el programa “Análisis de Entorno”, Quintero atribuyó parte del aumento en la demanda a un cambio en la percepción del consumidor sobre los productos avícolas.
«El pollo y el huevo son la alternativa más confiable y saludable para el venezolano; estamos desmitificando temas como el de las hormonas y eso ha impulsado la demanda», afirmó el especialista.
No obstante, la estructura de costos sigue siendo un desafío. El 70% de los gastos operativos de las granjas corresponde al alimento concentrado. Debido a que la mayoría de los insumos esenciales, como la soya y una parte del maíz, son importados, el precio final del producto está sujeto a las fluctuaciones de estos suministros. Quintero también aclaró que las variaciones ocasionales en el precio de venta al público suelen responder a excesos de inventario, obligando a las empresas a bajar costos para rotar el producto en un ciclo de producción que es ininterrumpido.
Inversión «a pulmón propio» ante la falta de crédito
A pesar del crecimiento en las cifras de producción, el sector enfrenta obstáculos críticos que limitan su ritmo de expansión. El presidente del Congreso Avícola señaló tres nudos críticos: las fallas constantes en el suministro eléctrico, la elevada carga tributaria y, fundamentalmente, la restricción del crédito bancario.
Al respecto, Quintero resaltó que la falta de financiamiento ha obligado a los productores a recurrir a sus propios ahorros para mantener la operatividad y el crecimiento.
«Muchos dueños de empresas están haciendo un esfuerzo gigante con su propio dinero para crecer; el financiamiento bancario es sumamente necesario para ir al ritmo del consumo del país», expresó.
El gremio sostiene que, aunque el esfuerzo privado ha permitido este incremento del 50%, la reactivación de préstamos bancarios y la estabilización de los servicios públicos son condiciones necesarias para que el consumo per cápita regrese a los niveles de hace una década.






