La juramentada presidenta encargada, Delcy Rodríguez, se reunió este lunes en el Palacio de Miraflores con víctimas de la denominada violencia política en el marco de la entrada en vigencia de la Ley de Amnistía.
Rodríguez reflexionó junto a las víctimas la necesidad de dar un proceso de «sanación del odio» en el país aunque reonoció que es algo difícil.
«Yo sé lo difícil, a mí me ha tocado cara a cara, se los tengo que decir, sentarme con los verdugos de mi padre y lo he hecho por Venezuela», dijo la mandataria interina.






