La intervención militar de los Estados Unidos del 3 de enero de 2026 genera impactos en todos los sectores de Venezuela y la economía comienza redibujarse en un ambiente geopolítico que no deja de ser tenso. Sin embargo, según el economista Francisco Rodríguez, existe un nuevo escenario que abre posibilidad para recuperar la economía.
El profesor universitario señala que el cambio de actitud del Gobierno de los Estados Unidos frente a la venta de petróleo venezolano insufla una dinámica positiva para los ingresos provenientes de la explotación petrolera, principal palanca de la economía de esta tierra de gracia.
«Estamos frente a la perspectiva de un aumento muy significativo de los ingresos petroleros, de la producción petrolera y, por lo tanto, eso va a tener el mismo efecto dinamizador que siempre ha tenido en la economía venezolana», sentencia el economista director de la Fundación «Petróleo por Venezuela».
La macroeconomía
-¿Cómo cambia la economía venezolana en el nuevo escenario geopolítico que se nos sirve?
-Yo te diría que en este momento se están abriendo posibilidades económicas muy interesantes y muy importantes que deberían ayudar a una recuperación económica de Venezuela.
-¿Por qué? ¿En qué lo percibe?
-Venezuela atravesó en la última década la contracción económica de mayor magnitud vista en la historia. Una contracción del 71% del Producto Interno Bruto (PIB), equivalente en magnitud a tres grandes depresiones estadunidenses. Esto llevó a un éxodo de aproximadamente la cuarta parte de la población e incremento de la pobreza. Un país donde, prácticamente, no había desnutrición, surgieron desnutrición y, entre otras cosas, un aumento de mortalidad a niveles muy significativos. Todo eso son facetas del mismo fenómeno: el colapso de una economía incapaz de ofrecerle medios de vida dignos a los venezolanos.
-¿Cómo cambia eso en este escenario?
-Cuando uno se pone a estudiar lo que ocurrió con la economía venezolana se debió a la caída de los ingresos petroleros. Y podemos tener una discusión entre académicos de cuánto de esa caída de ingresos petroleros tuvo que ver con las sanciones, cuánto tuvo que ver con la ineficiencia, con la corrupción, pero lo cierto es que esos ingresos cayeron.
Rodríguez explica que “Venezuela vendía prácticamente 100.000 millones de dólares en petróleo, anualmente, al resto del mundo en el año 2012. Para el año 2020, esa cifra había caído a 6.000 millones de dólares. Fue una contracción del 94% en los ingresos petroleros del país. Por supuesto que la economía venezolana iba a colapsar”.
“Ese fenómeno tuvo muchos factores: la caída de la producción, la caída de los precios. El precio estaba entre $100 y $103 el barril en promedio en el año 2012. Todo eso pasó y, sin duda, la economía no estaba preparada para un shock negativo de ese tipo, porque durante los tiempos de Chávez no se ahorró como debía haberse hecho con los ingresos extraordinarios”, observa Rodríguez.
El economista señala que esta situación se asemeja a una familia que se queda sin salario.
“Lo que nos pasó como país es que nos quedamos sin dinero. Venezuela trabaja produciendo petróleo y eso es lo que le vende al resto del mundo. El salario de Venezuela es el ingreso petrolero. Cuando se le corta el ingreso petrolero es como que te quedes si trabajo y Venezuela no podía comprarle cosas al resto del mundo. Entonces, ahora estamos viendo la posibilidad -posibilidad bastante concreta- de que eso se revierta”, afirma el fundador y director de la Fundación Petróleo por Venezuela (Oil for Venezuela).
Llegó un cambio
-¿Por qué se dibuja está posibilidad?
-Porque Estados Unidos ha cambiado su política. Sabemos cuál es el trasfondo político, incluso militar de esto, pero cuando vamos al hecho económico, Estados Unidos está cambiando su política. Estados Unidos, en el año 2019, dijo: «Yo no compro petróleo venezolano. No vamos a permitir que Venezuela venda petróleo a Estados Unidos. No vamos a permitir que empresas estadounidenses le vendan a productos e insumos para el suministro petrolero a Venezuela”.
«Pero no fue solo eso», acota y destaca que «también se propusieron no permitir que Europa le comprara petróleo a Venezuela y que Venezuela no pudiera importar insumos de Europa. Al final, Venezuela terminó vendiendo de petróleo a China con descuentos altísimos. Y esto es curioso. No le vendíamos ni siquiera a toda China, porque la Compañía Nacional de Petróleo de China (CNPC) dijo ‘yo no me quiero meter en líos con las sanciones americanas”, explica Rodríguez.
Acota que CNPC tenía un contrato de venta con PDVSA y dejó de comprar de petróleo a Venezuela.
“Las importaciones que han ido a China durante este periodo han sido a refinerías pequeñas, privadas, que eran las únicas que no tenían mayores posibilidades de las sanciones y decidían que podían comprar petróleo venezolano. Entonces esa restricción, esa política de Estados Unidos de ‘no queremos que Venezuela venda petróleo y no queremos que nadie le venda a Venezuela las cosas que necesitan para su negocio petrolero, cambió”, indicó el economista y profesor universitario.
Más adelante señala que Venezuela tiene una producción de petróleo pesado que tiene que mezclarse con diluyentes para comercializarlo. “Venezuela no produce ese petróleo en suficiente cantidad y lo importaba. Entonces cuando Estados Unidos no le puede vender ni comprar el petróleo a Venezuela, eso es algo terrible para el gobierno de Venezuela”.
“Como se está revirtiendo esa política de Estados Unidos, estamos frente a la perspectiva de un aumento muy significativo de los ingresos petroleros, de la producción petrolera y, por lo tanto, eso va a tener el mismo efecto dinamizador que siempre ha tenido en la economía venezolana; de la misma forma en la cual cortar esos ingresos tuvo un efecto contractivo sobre la economía venezolana”, sostiene Francisco Rodríguez.
-Hablemos de esos ingresos. ¿Cuánto calcula será aumento del ingreso por la venta a full precio? ¿Cuál es la proyección de aumento de la producción para el cierre de 2026?
-Tenemos aquí varios factores. El primero es la producción y otro es solo el tema del descuento. Es muy curioso que ya tenemos información de este nuevo arreglo con Estados Unidos y se está vendiendo petróleo venezolano con un descuento de 10 dólares menor que el descuento al que Venezuela le está vendiendo a China. Esto es como que nos subiese el precio del petróleo en 10 dólares de un solo golpe.
-¿Qué significa eso?
-Una subida del 20% de nuestros ingresos petroleros que están alrededor de 20.000 millones de dólares. Ya por ahí tienes 4.000 millones de dólares en ingreso adicional.
-¿Y la producción?
-Después tienes la posible subida en la producción. Ahí tenemos distintas estimaciones de cuánto se puede dar. Yo te diría que hay consenso en que por lo menos en los próximos dos años vas a tener un crecimiento en la producción, que va a estar por el orden de al menos 200.000 barriles. Posiblemente pueda llegar a los 400.000 barriles.
Rodríguez se queda con el escenario más conservador y señala que “con el número más bajo, igual implicaría un aumento de aproximadamente 20%. En la producción la matemática es más o menos la misma. Serían dos porciones de otros 4.000 millones de dólares.
“Ponemos las dos cifras juntas y estamos hablando de un incremento de 8.000 dólares, que es muy interesante porque aquí nosotros estamos hablando de que podríamos estar viendo un incremento del 40% o 50% en los ingresos petroleros venezolanos, un incremento muy significativo”, señala el economista.
-¿Cuánto significaría para el PIB ese incremento?
-El PIB venezolano, expresado en moneda extranjera, expresado en dólares, tiene lo que en términos técnicos los economistas llamamos: relación de contención. Una relación de largo plazo con las exportaciones petroleras. Utilizando datos de más de 100 años de historia petrolera venezolana, el PIB oscila alrededor de un tamaño de aproximadamente cuatro veces de las exportaciones petroleras.
-¿Qué significa eso?
-Eso lo que quiere decir es que si el valor de las exportaciones petroleras crece en 40% y 50%, el PIB, por lo menos en el largo plazo, crece 40% o 50%. En lenguaje de economistas, el PIB de equilibrio sube en ese porcentaje y después tienes un proceso de ajuste que puede tomar varios años.
Basado en estas proyecciones indica que la economía venezolana podría estar experimentando tasas de crecimiento de 15% o 20%, por lo menos en los primeros dos años de este programa.
-Eso es mucho
-Claro que es mucho, pero es que la economía de venezolana tiene una tiene una enorme capacidad de rebote. Esta es una economía que se contrae en 70% porque es un sector de petrolero colapsa. Y auí hay algo interesante sobre cómo funcionan las matemáticas. Cuando caes en 70% Eso quiere decir que si tú tenías 100, ahora tú tienes 30.
Entonces, para subir de ese 30 a ese 100, no crecerías en 70%.
-Porque de hecho la base cambió.
-¡Claro! La base cambió. Necesitarías más que triplicar el tamaño de la economía. Pero eso lo que quiere decir es que cuando te estás recuperando ese terreno perdido, las tasas de crecimiento son muy altas, porque estás recuperando algo que habías perdido, pero que tú sabes hacer.
Rodríguez que advierte que existen muchas perspectivas de cuánto se puede recuperar la producción petrolera venezolana y de cuánta es la inversión necesaria para recuperarla “y si están dadas las condiciones para que esa inversión regrese”.
“Pero incluso si tienes supuestos conservadores sobre esa inversión, todos los analistas petroleros están de acuerdo con que va a haber crecimiento y va a haber crecimiento significativo. De repente no llegamos a 3 millones de barriles, pero si llegamos a 1,8 millones de barriles diarios, que son las proyecciones más conservadoras en unos 5 y 10 años, eso es casi el doble de lo que tenemos ahora”, señala el economista.
Indica que si a eso se le suma el efecto del precio al no estar vendiendo a descuentos “eso también eso tiene un efecto multiplicador adicional”.
La otra economía
-Ya hablamos de economía dura, de macroeconomía. ¿Cómo podría traducirse en la vida de los venezolanos? ¿Al cabo de cuánto tiempo? ¿Qué sería necesario para que esa gota de petróleo termine tocando a una sociedad que está muy golpeada, tanto en lo económico como en lo social?
– Si analizas el comportamiento de los indicadores socioeconómicos tales como la pobreza, desnutrición, la mortalidad, observas es que tienen -tal como la migración- una correlación muy fuerte con el desempeño del PIB. Cualquiera de esas series que te acabo de mencionar sus puntos a más altos, por ejemplo, en el caso de la pobreza, se alcanza justamente alrededor de ese periodo de 2010 a 2012, que es cuando el PIB tiene el pico de caída. Eso lo que quiere decir es que cuando se revierte, en el momento que el PIB comienza a crecer, mucho más a las tasas de las que estamos hablando, va a haber una caída de la pobreza.
Indica que ese fenómeno ya se ha experimentado, “ya lo hemos visto”.
“A pesar de que en Venezuela hay dificultades muy significativas, por ejemplo, voy con los datos de la Encuesta Condiciones de Vida (Encovi) de la Universidad católica Andrés Bello (UCAB), la pobreza ha disminuido. Llegó a estar en el 94% y ahora está en 72%. Entonces tienes un comportamiento en donde claramente claramente hay una dependencia del PIB”, explica en términos ecónomicos la relación entre las variables sociales y el comportamiento de la capacidad de producir bienes y servicios de la economía venezolana.
Agrega que “las condiciones económicas, los salarios reales de la gente van a mejorar si la economía crece de esta manera”.
«Tal vez la economía no siempre crece la forma más igualitaria posible y esas ganancias pueden mostrar inequidad en su distribución, pero eso no quiere decir que haya una mejora en las condiciones de vida de la gente”, acota el director de la Fundación “Petróleo por Venezuela”.
Afirma que “el canal de transmisión de la mejora en los ingresos petroleros es a través de lo que nosotros le compramos al resto del mundo, a través de las importaciones. Eso es lo que los ingresos petroleros te permite hacer. Esa es la razón por la que yo equiparaba los ingresos petroleros al salario de la nación”.
“Venezuela durante a la última década perdió su trabajo y estuvo desempleada. Ahora acaba conseguir trabajo. ¿Ese nuevo trabajo es tan bueno como el que tenías antes? Después que pasaste 10 años pelando, es una pregunta secundaria. Cualquier cosa es mejor que no estar ganando dinero”, ilustra Rodríguez.
-¡Trabajo es trabajo!
-¡Exacto! Tener trabajo te permite comprar cosas.
-¿Dónde se ve defecto?
-Se ve en los bienes importados y… ¿cuál es el principal canal de transmisión para el precio de esos bienes importados? El mercado cambiario. Mucho más cuando el gobierno está haciendo con las divisas que se obtuvieron a través de este arreglo petrolero con Estados Unidos. Con esos primeros 300 millones, que además es el esquema con el que ya venía trabajando, es decir, las divisas que se obtenían por parte de la licencia Chevron, vendiéndolas a través de subastas a los principales bancos del país. Lo estamos viendo en tiempo real. Esa oferta de 300 millones de dólares te baja el tipo de cambio del mercado paralelo. Te baja el tipo de cambio oficial y eso permite que los productos importados lleguen a precios más bajos.
“El primer efecto es fortalecer la capacidad adquisitiva del bolívar y eso se ve en que los precios de los bienes importados son menos caros que los que eran cuando no teníamos divisas. Eso al final lo que te va a llevar es a que el salario de los venezolanos, que se había deteriorado tan abismalmente en dólares, va a comenzar a subir en dólares y entonces la gente va a tener mayor capacidad adquisitiva”, sentencia Francisco Rodríguez.
Indica que en un principio que esa capacidad adquisitiva va a estar concentrada en bienes importados, “pero la economía venezolana es muy dependiente de las importaciones. Entonces, estos bienes que usan son los importados y están en todos lados”.
“Ese es el principal efecto que la gente puede comenzar a ver y creo que se está comenzando a ver ya casi inmediatamente”, señala el economista.






