Luego de meses cautivando al público caraqueño con su propuesta inmersiva, la exposición “Luz Sobre Luz” de la artista Alexandra Meijer-Werner se prepara para su despedida. El Galpón 1 del Centro de Arte Los Galpones, convertido durante esta temporada en un templo de introspección tecnológica, despide una experiencia sensorial que logró romper las fronteras entre los visitantes y la imagen en movimiento.
Alexandra Meijer-Werner (1972-2002) fue una artista venezolana de ascendencia alemana y brasileña, que se posicionó en su época como pionera en Venezuela al integrar la psicología y la espiritualidad con la tecnología de imagen de vanguardia. Su carrera, de una densidad conceptual excepcional para su generación, contó con importantes hitos como su doble presencia en el Salón Pirelli del MACSI y exhibiciones en referentes culturales como la Sala Mendoza, el Museo de Bellas Artes y el Centro Cultural Corp Banca. Su fallecimiento a los 30 años dejó un legado que, décadas después, continúa desafiando la percepción visual del espectador.

El Centro de Arte los Galpones, bajo la curaduría de Tahía Rivero, fue el espacio que acogió durante cuatro meses el legado de Alexandra Meijer-Werner que, a diferencia del cine tradicional, esta obra invita al público a caminar dentro de ella y a sumergirse en la oscuridad para encontrar la luz. A través de 5 instalaciones de video Alexandra conecta la tecnología con lo orgánico y lo ancestral, abordando temas universales como el ciclo eterno de la vida, la interconectividad humana y el vínculo profundo entre la naturaleza y lo divino.
Para conmemorar el cierre de esta exhibición, se llevará a cabo un evento especial que, más que un adiós, es una celebración de la vida que emana la obra de Meijer-Werner. A través de un performance de danza concebido especialmente para la ocasión, los mismos intérpretes que protagonizan las proyecciones traducirán al lenguaje corporal las instalaciones y texturas que habitaron el Galpón 1. Al interactuar directamente con las piezas, los bailarines difuminarán la barrera entre lo físico y lo etéreo, funcionando como un puente final entre la tecnología de vanguardia y la pulsión orgánica de la vida; un tributo que honra la profunda búsqueda de la artista en torno a la psicología y la espiritualidad
“Luz Sobre Luz” se despide dejando una huella profunda en la percepción visual de sus visitantes.







