El Gobierno cubano confirmó la muerte de 32 militares de la isla durante el ataque estadounidense en Caracas el 3 de enero de 2026, cuando fuerzas especiales de EEUU capturaron a Nicolás Maduro y a su esposa Cilia Flores. La operación dejó al menos 80 fallecidos, según fuentes oficiales.
El diario oficial Granma y el Ministerio del Interior de Cuba informaron que los 32 militares cubanos fallecidos integraban el primer anillo de seguridad presidencial de Maduro.
El comunicado señaló que “perdieron la vida en acciones combativas y tras férrea resistencia”, cumpliendo misiones en representación de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y del Ministerio del Interior cubano. Las familias recibieron condolencias oficiales, incluyendo mensajes del general Raúl Castro Ruz, quien destacó que los caídos “cumplieron digna y heroicamente con su deber”.
El ataque ha reavivado tensiones sobre la presencia cubana en la seguridad venezolana. Desde hace más de una década, asesores cubanos controlan áreas clave de inteligencia y contrainteligencia en Caracas.
La operación también dejó apagones en el sur de Caracas y daños en instalaciones estratégicas como la Base Aérea La Carlota.
EEUU justificó la acción como un paso hacia una “transición segura” en Venezuela y anunció que estará “muy involucrado” en la explotación del petróleo venezolano, declaraciones que fueron rechazadas por Caracas.
La incursión del 3 de enero marcó un punto de quiebre en la crisis venezolana, con la captura de Maduro y la confirmación de la muerte de 32 militares cubanos. La cifra total de víctimas aún no ha sido oficializada por Caracas, mientras la comunidad internacional debate la legitimidad de la operación.






