La analista política denunció que «la designación de un excontralor, claramente vinculado a atropellos políticos contra los venezolanos, a los derechos políticos de los venezolanos como son las inhabilitaciones exdiputados de del Congreso Nacional«
Mercedes Malavé, analista política y miembro la organización Unión y Progreso (UP), sobre la designación de los nuevos rectores del Consejo Nacional Electoral (CNE), consideró que con está designación «prevalece mucho más criterios políticos partidistas que criterios técnicos institucionales».
«Si veo que la designación si responde a criterios más de experiencia profesional en el área electoral, que a la experiencia jurídica en materia electoral», acotó.
Asimismo agregó que «yo personalmente hecho de menos la presencia del exrector Roberto Picón que es ingeniero y que es técnico experto en el área electoral, aunque aplaudo la designación de una nueva mujer», acotó.
«Una composición tres a dos, pues es una cosa que lamentablemente se ha venido repitiendo, deberían ser cinco rectores institucionales y neutrales, creo que lo más importante ahorita es la estrategia electoral que se debe trazar la oposición para lograr el cambio político, esa estrategia pasa por la selección de un candidato que no debe estar inhabilitado por la búsqueda de consensos políticos necesarios», señaló.
Además agregó que «la obligación del sector opositor pasa por producir una candidatura lo más unitaria posible, como también por la organización de la ciudadanía, para que puedan cuidar defender inmovilizar el voto por una campaña».
«Esta nuevo oposición debe controlar los mitos del fraude electoral, debido al distanciamiento de la vía electoral, la separación de la vida electoral, pues eso ha sido como un campo que le ha crecido cualquier cantidad de malezas», subrayó.
No obstante agregó que «el tema de la composición de un directorio del CNE que es a fin de cuentas sobre quien reposa la institucionalidad del voto sino sobre los ciudadanos y sus líderes que de manera coherente y responsable deben plantearse una estrategia electoral que nos lleve a cobrar el principal alternabilidad democrática».






