En el poder «quieren hacer ver que aquí no está pasando nada», asegura
Cuatro dirigentes del partido Bandera Roja fueron detenidos y siguen encarcelados. Susana Rojas, coordinadora de derechos humanos de la organización, lo atribuye a que «son los que están liderando las protestas en las distintas regiones del país, e indudablemente en el gobierno quieren y deben acallar la protesta».
Rojas sostiene que, «con el secuestro de los medios de comunicación no ha sido fácil que nuestra población se entere de esas protestas que se están organizando».
En un contexto de negociación política en el poder «quieren hacer ver que aquí no está pasando nada», asegura.
«Nosotros somos un partido con 52 años de experiencia y saben que los hombres y mujeres de Bandera Roja siempre se ponen a la vanguardia de la lucha de un pueblo», subraya. «Nuestros dirigentes tienen una responsabilidad gremial, sindical y social para ponerse a la vanguardia de ese tipo de luchas. Cuando ven que quien la lidera es detenido el resto del grupo indudablemente, de una u otra forma, se intimida, le afecta».
Hay «una intimidación desbordada», deplora. «En este momento hay una ola represiva; se están produciendo allanamientos, tenemos compañeros a quienes les han allanado su vivienda, perseguidos». Varios militantes de BR son buscados en la actualidad «precisamente para acallar la protesta».
Rojas anticipa que se va a montar «una olla» y entonces «veremos a los personeros del gobierno con un show mediático. Los están acusando de conspiración y asociación para delinquir. Con lo que les imputan ya sabemos cómo se va a desencadenar esto, el show que se va a montar». Preso es preso, reitera, y más «si estás injustamente detenido». Agradece a Foro Penal, Provea y la Coalición por los Derechos Humanos y la Democracia, que han asumido la defensa.
«Hacemos un llamado a la conciencia, a la civilidad», exhorta. Espera reacciones «de la comunidad internacional, y no solamente la OIT; también, la Alta Comisionada de derechos humanos, la Corte Penal Internacional, la OEA. Todos. Pero nosotros haciendo nuestro trabajo desde aquí». Es decir, cumplir con todos los pasos legales «y seguir protestando».
Confirma que, a pesar de las detenciones, «nosotros vamos a seguir en las protestas, vamos a continuar porque es un derecho. Y no es protestar por protestar. Es por las condiciones. Por primera vez en nuestro país la arremetida contra los viejitos da vergüenza. Nunca antes visto que un régimen actúe contra los viejitos, que lo que que tienen es un bastón. ¿Qué pedimos para ellos? Pensiones y salarios dignos para nuestra población».






