Respecto a los motivos por los que los propietarios de perros creían que sus animales de compañía habían ganado peso, más de la mitad (52%) afirmó que pasar más tiempo con las mascotas había provocado que los sobrealimentaran

Durante el confinamiento impuesto en la mayoría de los países por motivos sanitarios producto de la pandemia del coronavirus, muchas personas han aumentado de peso, una situación que también se ha replicado en los perros.

Dog Friendly Retreats, que opera en Reino Unido e Irlanda, aplicaron una encuesta a más de 1.700 propietarios de perros, respecto a cuáles han sido las razas caninas con mayor propensión a haber engordado en los últimos meses, es decir, durante el confinamiento y el post-confinamiento.

A este respecto, la sobrealimentación y el sobrepeso son condiciones que pueden degenerar en problemas graves para la salud no solo de los propietarios, sino también en la de los animales de compañía.

En este sentido, Yann Queau, Discover Vet Pillar Manager de Royal Canin, asegura que tienen muy en cuenta las necesidades nutricionales de cada animal a la hora de diseñar las dietas de la compañía, produciendo alimentos que aporten beneficios científicamente probados.

En la encuesta sobre el sobrepeso de los animales en confinamiento señalan que en promedio los perros han ganado 1,22 kilos desde el principio del primer encierro en las Islas Británicas y que los labradores retrievers son los que más han aumentado de peso de media, 1,86 kg . A esta raza de perros, le siguen los bullddogs franceses 1,72 kg y los perros salchicha, con un aumento de 1,36 kg.

En cuanto al resto de razas que más han aumentado de peso, han sido los beagles, pastores alemanes, cockapoos, cocker spaniels, west highland terrier, shih tzu y los chihuahuas.

Un 32% de los encuestados explicó que el número de paseos con sus perros había disminuido y tres cuartas partes de los propietarios (74%) admitió no haber dado prioridad a su perro durante el confinamiento.

Asimismo, la encuesta ha desvelado que existe una clara correlación entre los perros que viven en hogares con niños y los que se mantienen en forma o pierden peso. Más concretamente, el 59% de los perros que no aumentaron de peso convivían con niños.