Facebook recibió críticas a causa de varias declaraciones de odio publicadas en su red social, hasta la utilización de su plataforma de videos, Facebook Live, que hizo el autor del atentado contra mezquitas en Nueva Zelanda 

El fundador y directivo de Facebook, Mark Zuckerberg, efectuó el martes una visita a Irlanda, donde tenía previsto reunirse con parlamentarios, pocos días después de haber llamado a los poderes públicos a hacer mayores esfuerzos para regular internet.

El joven multimillonario estadounidense debía encontrarse con tres diputados irlandeses que están comprometidos en la lucha contra la desinformación y las noticias falsas, informó Facebook en un comunicado.

Visitará por otra parte los locales de la primera red social del mundo en Dublín, la capital irlandesa donde se encuentra su sede europea.

Este viaje, que no había sido anunciado, tiene lugar pocos días después de que varios diarios internacionales publicasen un artículo en que Zuckerberg, de 34 años, llamaba a los poderes públicos a jugar un “papel más activo” para regular internet.

Pidió en particular a los Estados que se inspiren en la reglas europeas en materia de protección de la privacidad.

Zuckerberg está en plena “ofensiva de seducción”, declaró el martes a la televisión irlandesa James Lawless, uno de los tres parlamentarios que tenían cita con el fundador de Facebook.

“Uno de los principales problemas es saber si lo hace de buena fe. Tenemos que decirle que actúe además de hablar”, afirmó.

Las discusiones deberían centrarse, entre otras cosas, en las prácticas de Facebook en materia de publicidad política, cuando se acercan las elecciones europeas y tras la controversia sobre el papel que habría jugado la red social en el referéndum de 2016 sobre el Brexit.

En su artículo, Zuckerberg consideró que se necesitan nuevas reglamentaciones en cuatro campos: los contenidos violentos y de odio, la integridad electoral, la protección de la vida privada y la utilización de los datos.

Facebook recibió críticas sobre estos cuatro temas, desde las declaraciones de odio publicadas en sus páginas hasta la utilización de su plataforma de vídeo por el autor del atentado contra mezquitas en Nueva Zelanda, pasando por los intentos extranjeros de influenciar en ciertas elecciones y la preocupación sobre la explotación ilícita de datos personales.