Para Washington el caso Huawei estaba aparte de la batalla arancelaria que entablan las dos principales potencias económicas del mundo, es decir, que hasta ahora, la guerra comercial con China era distinta a la guerra declarada a Huawei

“Huawei es algo muy peligroso”, dijo Trump a periodistas respecto a la empresa china que opera en 170 países y es el segundo mayor fabricante mundial de teléfonos inteligentes.

“Es posible que Huawei esté incluido en un acuerdo comercial (con China), si tenemos un acuerdo, veo a Huawei incluido de una u otra forma”, dijo Donald Trump respecto a la empresa china a la que acusa de amenazar la seguridad de Estados Unidos a través del espionaje telefónico.

Por su parte, el secretario estadounidense de Estados Unidos Mike Pompeo dijo que Huawei ha mentido sobre sus lazos con Pekin.

“Es simplemente falso. Decir que no trabajan con el Gobierno chino es una declaración falsa”, declaró a la cadena CNBC.

Pompeo mencionó leyes chinas que obligan a las empresas a colaborar el Gobierno y aseguró que “El director ejecutivo de Huawei (Ren Zhengfei) no dice la verdad al pueblo estadounidense ni al mundo”.

Por su parte China anunció que presentó una protesta por el trato estadounidense a Huawei y reclamó “sinceridad” a Washington para seguir con las negociaciones comerciales.

Como un “acoso económico” denominó Wang Yi, ministro chino de exteriores el modo como Washington quiere “obstaculizar el desarrollo” de la nación asiática. 

Aunque el veto a Huawei por parte de Estados Unidos no regirá hasta dentro de 90 días, algunas empresas prefirieron anticiparse a eventuales problemas que se deriven de que que la compañía asiática dejaría de obtener componentes fabricados en Estados Unidos que son clave para sus teléfonos.

Efecto dominó

Grandes operadores telefónicos de Japón y Reino Unido anunciaron que abandonaban, por el momento, al gigante chino, tal es el caso del poderoso grupo japonés de la electrónica Panasonic que se sumó a la lista. 

El japonés Toshiba dijo que va a “suspender” temporalmente sus suministros a Huawei, mientras procede a las necesarias verificaciones y previamente, KDDI y SoftBank Corp (telefónicas niponas) postergaron el lanzamiento de modelos Huawei para evaluar el impacto de las sanciones estadounidenses, mientras que NTT Docomo (otra telefónica japonesa) frenó “los pedidos” de teléfonos Huawei que tenía previsto lanzar este verano boreal.

Por su parte EE y Vodafone, operadores de Reino Unido, excluyeron a los teléfonos inteligentes Huawei 5G de sus pedidos para el lanzamiento de sus respectivas redes de quinta generación.

La comercialización de Huawei no se retomará “hasta que tengamos la certeza y la garantía a largo plazo de que los clientes que compran estos productos tendrán apoyo durante toda la duración de vida del aparato que adquirieron con nosotros”, señaló el director general de EE, Marc Allera.

Y un portavoz de Vodafone explicó que se trata de “una medida temporal mientras persista la incertidumbre en torno a los nuevos modelos 5G de Huawei”.

Por su parte, Google anunció que su sistema Android presente mayoría de los teléfonos del mundo, ya no sería ofrecido a Huawei lo que significa, según los expertos, muchas dificultades para convencer a sus clientes de que compren sus teléfonos pues no tendrían las aplicaciones Gmail (correo), Maps (cartografía) o YouTube (plataforma de videos).

Foto: AFP

“Lo peor sería una ruptura total del acceso a la tecnología estadounidense”, advirtió el gabinete de consultores Eurasia Group, indicando que Huawei “probablemente no sobreviviría en su forma actual”.