La Comisión Europea reafirmó su compromiso con la crisis venezolana al anunciar que, del fondo global de 123 millones de euros destinados a América Latina y el Caribe para 2026, 52 millones de euros se dirigirán específicamente a atender las necesidades de los venezolanos. Estos recursos buscan paliar los efectos de la crisis migratoria y social tanto dentro del territorio nacional como en las comunidades receptoras de los países vecinos.
El anuncio, realizado por la comisaria europea de Igualdad, Preparación y Gestión de Crisis, Hadja Lahbib, ocurre en un momento en que la financiación internacional enfrenta recortes significativos. Lahbib enfatizó que la Unión Europea mantendrá su rol como «socio fiable» ante el agravamiento de las necesidades en la región.
La funcionaria explicó que la partida asignada se enfocará en suministros básicos para las poblaciones en situación de mayor vulnerabilidad. «La UE apoya firmemente a las personas más vulnerables (…) donde las crisis en países como Venezuela, Colombia y Haití continúan profundizándose. Esta financiación ayudará a salvar vidas al proporcionar alimentos, agua, refugio y suministros médicos», afirmó la comisaria.
Además de la atención directa a los venezolanos, la UE ha reservado 16,3 millones de euros adicionales para fortalecer la capacidad de respuesta ante desastres naturales en Sudamérica, una medida que busca proteger a las comunidades de eventos climáticos extremos como inundaciones y terremotos.
El informe de la Comisión destaca una preocupación creciente: mientras que en 2025 se contabilizaron 15,6 millones de personas con necesidades humanitarias en la región, los recortes presupuestarios en los planes de la ONU para 2026 amenazan con dejar a la mitad de esa población sin asistencia.
Ante este déficit, la asignación de la UE para Venezuela representa casi el 42% del fondo total destinado a la región, subrayando la prioridad que Bruselas otorga a la crisis del país suramericano dentro de su agenda de cooperación internacional.






