Los sucesos del 03/01/2026 recomponen el tablero político venezolano y obliga a hacer ajustes por parte de cada uno de los actores, sin embargo, el problema social, las necesidades de los trabajadores siguen latentes
El bombardeo contra zonas militares y civiles, la captura, extracióon o secuestro (o todas las anteriores), no resuelven las necesidades urgentes de un sector de la población que no ha dejado de estar en la calle exigiendo sus derechos laborales y el rescate de reivindicaciones sienten que perdieron.
Uno de estos actores es la Central Unitaria de Trabajadores de Venezuela (CUTV) y por ello coonversamos con su secretario general Pedro Eusse sobre el momento que vive el país.
El dirigente sindical alerta que seguirán con la agenda de reclamos que trazaron en diciembre pasado y advierte que la lucha de los trabajadores “de ninguna manera pone en riesgo la gobernabilidad del país”.
“Todo lo contrario. Plantea una agenda importante para una gobernabilidad en favor de las mayorías nacionales, en favor del pueblo trabajador venezolano”, sentencia.
-¿Cuál es la posición de los trabajadores frente a los sucesos del 03 de enero 2026?
-Hay diversas posiciones entre los trabajadores y las trabajadoras de Venezuela. Igualmente entre la dirigencia del movimiento sindical venezolano. La Central Unitaria de Trabajadores de Venezuela (CUTV), el Frente Nacional de Lucha de la Clase de Trabajadora, así como de una serie de distintos sectores organizados de los trabajadores y trabajadoras hemos condenado categóricamente los hechos acontecidos, es decir, rechazamos absolutamente el ataque militar cometido contra Venezuela el 3 de enero.
Eusse justifica esta posición indicando que consideran “que eso hace parte de una política de hegemonía de Estados Unidos para pretender doblegar a los gobiernos y a los pueblos de América Latina y el Caribe en el marco de la aplicación de su corolario de la doctrina Monroe, es decir, una antigua política colonial que es reeditada ahora en medio del sistema imperialista”.
En su interpretacióon idelógica señala que es “el capitalismo en su fase monopolista”, y agrega que ante la circunstancia que presenta a unos Estados Unidos “en confrontación abierta con diversas potencias emergentes, sobre todo con contra China, pretende hacerse del dominio absoluto del hemisferio occidental y esta operación realizada hace parte de ese de esa pretensión”.
-¿Cómo inciden estos acontecimiento en la realidad de los trabajadores?
-Esta acción violenta, lejos de proporcionar una solución a la crisis nacional, le introduce nuevos elementos. Si alguien pudiera decir que se está resolviendo la crisis luego de esa agresión imperialista es una solución entre comillas, en favor de los planes de dominio de Estados Unidos de los sectores del gran capital estadounidense.
Sostiene que los trabajadores “no pueden de ninguna manera apoyar eso, sino enfrentarlo, confrontarlo y no solamente la clase obrera venezolana, sino los trabajadores de toda América Latina y el Caribe debemos hacerle frente a esa a esas prácticas absolutamente violatorias del derecho internacional”.
-Hay un decreto de Estado de Conmoción Externa… ¿Cómo influye esta situación en la agenda de reclamos de reivindicaciones?
-Configura una situación que restringe las libertades democráticas aún más de lo que ya han en estado. Constituye una amenaza contra todos los trabajadores, o todos los sectores populares que requieran de hacer uso del derecho a la protesta pacífica, a la organización, a la asociación libre y a la manifestación para exigir del Poderes Públicos, el respeto a derechos y cumplimiento de normas establecidas en la Constitución y las leyes. En el caso particular de los trabajadores, sobra la necesidad de tener que exigir respeto a los derechos laborales que han sido pisoteados de manera indolente por la actual dirección gubernamental que continúa.
Eusse señala que “el secuestro o la captura de Nicolás Maduro no significa el cese de este régimen autoritario. Continúa pero con otras con caras, con otra gente”.
“Debemos decir que esa Conmoción Exterior sí configura una situación de amenaza de la continuidad y el escalamiento de la represión. Sin embargo, consideramos que es un momento apropiado para hacer que la voz de los trabajadores del sector del movimiento obrero y sindical venezolano se hagan sentir. Se hagan sentir de forma organizada con un plan específico y eso es lo que nosotros consideramos debe hacerse”, indicó el dirigente sindical.
El acuerdo unitario
Eusse habla sobre un acuerdo unitario firmado por un grupo de orgabizacioones sindicales de diversa concepción ideolóogica y política, el cual en su opinión de seguir una agenda de trabajo para exigir los derechos laborale.
“El acuerdo unitario suscrito a mediados de diciembre del año pasado debe traducirse en un pliego de demandas no solamente al Ejecutivo nacional, sino a todo el Estado venezolano”, indicó.
El secretario general del CUTV enumeró los temas sobre los cuales se debe trabajar destaca “la recuperación del salario, la restitución del concepto del salario de acuerdo a la ley orgánica del trabajo y de la de la Constitución, lo que tiene que ver con con el derecho a las convenciones colectivas y a la libertad sindical”.
“Hay que seguir exigiendo el cese a toda forma de represión y criminalización de la lucha laboral y sindical. El respeto a las condiciones de trabajo, a las jornadas de trabajo como lo establece la Constitución y la ley, que es un uno de los temas más sensibles, sobre todo en el sector privado, con los jóvenes trabajadores. Asimismo está el tema de las pensiones, de la seguridad social”, sostuvo en la coonversación Pedro Eusse.
La soberanía
Sin embargo, el dirigente no está ajeno al nuevo escenarioo que se plantea después del tercer día del mes de enero de 2026 y señala que deben darse “ajustes en la táctica ante la nueva situación”.
“La lucha por la soberanía nacional, por la defensa del derecho a la autodeterminación del pueblo venezolano es un tema crucial, importante, que de algún modo debe incluirse en las pliegos de demandas de los trabajadores que van más allá de las simples exigencias económicas, de las reivindicaciones económicas y sociales”, señaló Eusse.
Luego de esta reflexión el también militante del Partido Comunista de Venezuela sentenció: “La clase trabajadora venezolana no lucha tan solo por mejoras económicas, también lucha por un país donde podamos vivir con democracia, con justicia social, con independencia, con soberanía, donde los trabajadores juegan un papel decisivo en la transformación económica y social de Venezuela”.
¿Es el momento para hacerlo?
-¿La intervención militar de los Estados Unidos en venezuela no obliga a una tregua en la lucha de los trabajadores? ¿Continuarla no debilita la Gobernabilidad que requiere el país?
– De ninguna manera consideramos que la reanimación de la lucha laboral ponga en riesgo la gobernabilidad en Venezuela. Lo que pone en riesgo la gobernabilidad de Venezuela es la aplicación de políticas autoritarias, antidemocráticas que solamente sirven a reducidos grupos burgueses. Lo que pone en riesgo la gobernabilidad es actuar al servicio de un poder extranjero, de un gobierno, una potencia extranjera cuyos intereses están reñidos con los intereses nacionales, con los intereses del pueblo venezolano y de los pueblos latinoamericanos y caribeños.
Agregó Eusse que las demandas “porque se aplique la legislación laboral, porque se aplique la Constitución, la lucha porque se revierta la desregulación laboral que produce precarización en los trabajos, que produce empobrecimiento de la familia trabajadora, de ninguna manera perjudica la gobernabilidad. Todo lo contrario. Plantea una agenda importante para una gobernabilidad en favor de las mayorías nacionales, en favor del pueblo trabajador venezolano”.
-¿Usted ve señales para que suceda?
– Hemos escuchado que las nuevas autoridades, por ejemplo, el presidente de la Asamblea Nacional en su alocución en el momento en que se instala la Asamblea Nacional y fue designado presidente de ese Poder Público, anunció una voluntad de diálogo, de escuchar las demandas de los distintos sectores sociales. ¡Bueno! Debe escuchar las demandas de los trabajadores que no estamos subordinados y rendidos frente al poder político, ni a mucho menos a los poderes económicos.
Agrega que “pese a las todas las situaciones adversas, y el momento tan terrible por el que atraviesa la nación venezolana, es también una oportunidad para que la voz potente de la clase trabajadora -con absoluta independencia y autonomía frente a los poderes políticos y económicos- se haga sentir con sus propias demandas, con sus propias exigencias y ahora con más temas que son sensibles y que interesan y preocupan a toda la colectividad nacional o por lo menos a la mayoría del pueblo venezolano”.






