El presidente, Nicolás Maduro, aseguró este jueves en que su gobierno recuperará los «derechos históricos» sobre el territorio del Esequibo, una región de 160.000 km² administrada por Guyana y en disputa desde el siglo XIX. El mandatario aseguró que la estrategia para lograrlo combina «inteligencia, audacia y patriotismo», en línea con la Ley Orgánica para la Defensa del Esequibo promulgada en abril de 2024.
«Más temprano que tarde, con inteligencia, audacia y estrategia, lo vamos a lograr», declaró Maduro a través de su canal de Telegram, donde también destacó que dicha ley —compuesta por 39 artículos— recoge «de manera magistral» los resultados del referendo consultivo del 3 de diciembre de 2023. En esa consulta, el gobierno afirmó que el 95 % de los participantes respaldó la creación de una provincia venezolana en el Esequibo.
El líder chavista vinculó su reclamo al Acuerdo de Ginebra de 1966, que establece negociaciones bilaterales para resolver la controversia, y rechazó nuevamente el Laudo Arbitral de 1899, respaldado por Guyana y la Corte Internacional de Justicia (CIJ) . «El Esequibo es Venezuela», insistió, acusando a Estados Unidos de buscar su derrocamiento para entregar la zona a la petrolera ExxonMobil, que opera en aguas disputadas.
Esta postura se intensificó tras las declaraciones del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, quien advirtió que cualquier acción militar venezolana contra Guyana o intereses de ExxonMobil tendría «consecuencias graves» . Maduro calificó las palabras de Rubio como un intento de «justificar una agresión» y defendió que la presencia de la petrolera en el Esequibo viola el derecho internacional.
Tensiones recientes
La disputa territorial, revitalizada tras el descubrimiento de yacimientos petroleros en 2015, ha escalado en los últimos meses. Venezuela incluirá al Esequibo en sus elecciones regionales de mayo, con la elección de un gobernador para la zona.
El gobierno guyanés, respaldado por EEUU y la Organización de Estados Americanos (OEA), insiste en que la CIJ es el foro adecuado para resolver el conflicto, mientras Caracas rechaza su jurisdicción. En marzo, un buque militar venezolano se acercó a plataformas de ExxonMobil en aguas reclamadas por Guyana, lo que Washington denunció como una «violación inaceptable».