El canciller ruso, Serguéi Lavrov, denunció este jueves que los negocios de las compañías rusas en Venezuela están en riesgo. «Tras lo que pasó y sigue pasando en Venezuela, están intentando abiertamente expulsar a nuestras empresas de allí. A la India se le prohíbe comprar petróleo ruso. De hecho, a todos se les prohíbe comprar petróleo y gas rusos», añadió en entrevista para RT.
Además, recordó que Washington declaró un estado de emergencia «debido a la amenaza que Cuba representa para los intereses de EEUU en el Caribe, en parte como consecuencia de las ‘políticas hostiles y maliciosas’ de Rusia».
«De alguna manera, esto no se corresponde con el prometedor futuro de nuestra cooperación económica y de inversión», señaló.
El pasado 13 de enero, la compañía rusa Roszarubezhneft, una entidad estatal que administra los activos petroleros de Rusia en Venezuela, afirmó en un comunicado que continuará cumpliendo plenamente con sus obligaciones en estrecha cooperación con sus socios internacionales.
Lavrov indicó que las sanciones antirrusas heredadas de la administración estadounidense anterior siguen vigentes, e incluso se impusieron nuevas sanciones más severas a Lukoil y Rosneft tras la reunión en Alaska. «El presidente Putin quedó sorprendido», apuntó. «Cuando nos despedimos en Anchorage, habíamos acordado que Rusia apoyaría la propuesta de Estados Unidos para una solución integral de la crisis ucraniana», continuó, agregando que esperaban un anuncio o acuerdo conjunto. «Pero, de repente, surgieron sanciones contra Lukoil y Rosneft».






