La prolongación de Maduro en el poder era un impedimento para llevar adelante los planes estadounidenses de tener a Venezuela como una suerte de cabeza de playa para mostrar el nuevo modelo hegemónico, manifestó el analista Fernando Mires.
De haberse mantenido Maduro en el poder, Venezuela habría seguido alineada con Rusia y China, principalmente, sostuvo Mires durante su intervención en el programa: “Claves Democráticas”, que producen el Centro Gumilla y Medianálisis y que tiene como conductores a Andrés Cañizález y Piero Trepiccione.
El analista, consultado acerca de si se está ante un nuevo orden mundial, respondió que estamos viviendo una re-repartición del mundo.
Enumeró tres imperios que para él son los que están en lucha por la dominación
del mundo: el imperio chino, el imperio ruso y el imperio norteamericano. Los tres
luchan en diferentes frentes.
Por ejemplo, China se enfoca en el frente económico y no se involucra en conflictos bélicos. Rusia está enfocado en la hegemonía mundial partiendo de Ucrania y en expandir su imperio hacia todos los países bálticos, e incluso quiere que le permitan ganar la guerra en Ucrania y a partir de ahí lograr la dominación del mundo. Por su parte, Estados Unidos, con Trump al poder, se enfoca en lograr su hegemonía en occidente y por tanto lo que ocurra en Venezuela pasa a ser relevante para la Casa Blanca.
Para este académico, se libra una nueva guerra en Medio Oriente porque se trata de una zona indefinida. No es occidental, pero tampoco asiática. Israel, por su parte, representa los intereses norteamericanos en Medio Oriente y Trump actúa contra Irán porque ahí China tiene sus intereses económicos. “Irán es el principal acreedor económico de China en la región”, dice Mires.






