El informe de la organismo señala que en el país la hiperinflación “ha erosionado gravemente el poder adquisitivo local, generando graves limitaciones al acceso de los hogares a los alimentos”

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), actualizó su informe sobre los países que necesitan ayuda alimentaria, lista en la que sigue presente Venezuela.

El informe de la FAO señala que en Venezuela la hiperinflación “ha erosionado gravemente el poder adquisitivo local, generando graves limitaciones al acceso de los hogares a los alimentos, mientras que se espera un descenso de la producción de cereales debido a la falta de insumos agrícolas”.

Agrega que “4,3 millones de personas han abandonado el país y se han establecido en países vecinos, donde sis necesidades humanitarias son  ‘significativas'”.

El estudio trimestral de las Naciones Unidas incluye a 41 naciones y señala que los conflictos son la principal causa de los elevados niveles de inseguridad alimentaria, así como condiciones meteorológicas adversas (especialmente la escasez de lluvia en África), que afectan la disponibilidad y acceso a alimentos.

Los 41 países que integran la lista de la FAO son: Afganistán, Bangladesh, Burkina Faso, Burundi, Cabo Verde, Camerún, Chad, Congo, Djibouti, Eritrea, Etiopía, Guinea, Haití, República Centroafricana, República Popular Democrática de Corea, República Democrática del Congo, Iraq, Kenya, Lesotho, Liberia, Libia, Madagascar, Malawi, Malí, Mauritania, Mozambique, Myanmar, Níger, Nigeria, Pakistán, Senegal, Sierra Leona, Somalia, Sudán del Sur, Sudán, República Árabe Siria, Uganda, Venezuela, Yemen y Zimbabwe.

La FAO agrega que las cosechas de cereales en varias naciones de Latinoamérica se anuncian abundantes, al tiempo que la mejora en las condiciones de seguridad contribuye a impulsar la producción agrícola de Siria.

Aproximadamente la mitad de los países de esta lista se encuentran en escenario de “disturbios civiles o conflictos”, mientras que otros se enfrentan a “grave escasez de recursos” por la cantidad de refugiados procedentes de países vecinos con tensiones.