Entre diálogos poco fructíferos e intervenciones de factores externos, la crisis venezolana se ve lejos de resolver, la falta de entendimiento sigue siendo la protagonista

A 210 años de la firma del acta de independencia, son muchas las preguntas que nos surgen en la actualidad, en medio de una crisis política y económica, dentro de un país que se ve limitado a recurrir a instancias internacionales y agentes externos para poder tomar decisiones.

Pero ¿Qué aspectos han mejorado? ¿Seguimos igual? ¿Valió la pena aquella gesta? Para responder estas interrogantes, Contrapunto contactó a varios expertos en la materia, con visiones diferentes, las cuales nos llevarán a entender la realidad.

¿Realmente Venezuela es un país independiente?

Yahvé Álvarez,historiador, jefe de cátedra de Venezuela contemporánea en el Pedagógico de Caracas, director de los diplomados de la Universidad Santa María en la escuela de comunicación social, asegura que la realidad en torno al tema de la independencia en 2021 es muy subjetiva, razón por la cual se basa en lecturas ortodoxas que llevan a la historia a un carácter positivista y la otra es más permisible que lleva a la subjetividad, análisis psicológicos de los personajes, entre otras realidades.

“En términos historiográficos si somos un país independiente, porque somos una república constituida donde hay dos elementos, el concepto de estado y nación. Hay unas leyes, un orden constitucional que le da legitimidad a la república y la nación que es el territorio y el pueblo. Somos un territorio ocupado, con cinco poderes constituidos, a partir de la carta magna del 99”, afirmó Álvarez.

Para el académico, hoy en día Venezuela es un país soberano, independiente, libre en términos de pensamiento, más no así en el ámbito económico. A su juicio, la globalización se impone a la libertad económica, algo que nos hace vivir “presos” en medio de un sistema que se adapta a la lógica mercado que impone las tendencias de poder, ya sea de izquierda o derecha.

Para Enrique Alí González Ordosgoitti, profesor titular de la UCV y la UCAB, doctor en ciencias sociales, filósofo y teólogo, por el contrario, Venezuela no es un país independiente: “No somos un país independiente, somos una especie de neocolonia de la república de Cuba”.

A su juicio, la razón de su afirmación es muy sencilla: “Es allá donde se toman la mayoría de las decisiones que afectan al pueblo venezolano”. Es por ello que los que ostentan el poder no pueden jactarse de la soberanía que tanto pregonan.

¿Independencia o dependencia?

Por su parte, el internacionalista Lauren Caballero, considera que en la actualidad es muy difícil hablar de algún país que tenga independencia absoluta, capaz de generar su propia mercancía o abastecerse en todos los sentidos. Por esta razón siempre existe cierto grado de dependencia, tanto económica como política, ya que muchas decisiones tienen efectos sobre otras áreas de la vida social.

“No es posible hablar de una independencia en su totalidad en ningún país del mundo. En el caso de Venezuela existe una dependencia excesiva por parte de los actores políticos que detectan el poder hacia factores extranjeros que tienen una presencia abusiva e irrespetuosa para con el pueblo y estado venezolano”, subrayó.

Para el internacionalista, esa relación con factores extranjeros hacen de Venezuela un país vulnerable y en condiciones de inferioridad desde el punto de vista de la competencia y de la participación en las decisiones en el plano internacional.

Caballero afirma que en lo económico estamos viviendo una catástrofe por la situación con la industria petrolera, y el tema de las importaciones que no se han concretado, y que nos llevan de la hiperdependencia económica a la política.

Por su parte, el politólogo Pablo Quintero, señala que el gobierno chavista se percibe dentro de su mismo entorno como autónomo, es por ello que ven como cooperación técnica, militar y económica, las ayudas de otros países como Irán, China, Turquía o Cuba. Por otro lado considera que estos países que cooperan con el gobierno, hacen menos independiente a Venezuela.

“Venezuela pudiera ser independiente si llegara a autogestionarse en todas las áreas, entre lo económico hasta lo político. Aunque en lo político hay algunas matices como la influencia, ayudas o alianzas políticas que pueden hacer perder autonomía o independencia, sino sabes poner límites y por el contrario prefieres declinarte hacia esta vía y no por la autogestión”, aseveró.

Quintero asegura que Venezuela es independiente en la constitución y en la retórica, pero en la práctica lo es de manera parcial.

¿Valió la pena toda la lucha por la independencia?

Luego de 210 años, esta es una pregunta que ronda la cabeza de todos los venezolanos, teniendo en cuenta diversas realidades que hacen de este tema un gran debate.

Para el profesor Enrique Alí González, esta respuesta debe comenzar remontándonos al siglo 19, y aquella realidad en la que Venezuela formaba parte del reino español que además había sido invadido por los franceses, encabezados por Napoleón Bonaparte.

“Era evidente que estabamos en presencia de un reino mayor llamado España que se independiza del dominio de un país extranjero como Francia. Es evidente que para ese momento, los españoles querían separarse de un control francés y Venezuela por ser una provincia de España, quería zafarse de ese dominio”, explicó.

Destaca que aquella fue la expresión más clara que tuvo el 19 de abril de 1810, cuando se creo la junta para los intereses del rey Fernando VII, pero ya en 1811, debían separarse del rey y del reino, creando una guerra para convertir al país en una república: “Desde ese punto de vista, ubicados en el siglo 19, era evidente la necesidad de una separación de España”.

Ante este escenario, el profesor Yahvé Álvarez, asegura que la firma del acta de la independencia fue fundamental para todo el proceso de legitimación de la república en tiempos coloniales en América Latina. Recuerda que la primera nación que tuvo la iniciativa de lograr su independencia en este continente, fue Haití en el siglo 18.

“Venezuela realizó una gesta independentista en la cual logró la eliminación y la salida de las colonias. Nosotros firmamos la independencia, logramos la victoria en la Batalla de Carabobo. Sin embargo, los españoles no se fueron a los dos días, se fueron un tiempito después”, subrayó.

Afirma que la salida termina dándose porque la “burguesía” de aquel momento no quería seguir pagándole a un rey que no existía, ya que estaba desplazado por Napoleón Bonaparte. Venezuela era capitanía general y dependía de la figura del virreinato, por lo que al lograr la independencia, se desprendía de estas figuras.

“Lo que prendió la mecha de todo el proceso de pre e independencia y el establecimiento de la república fue un tema de orden económico, sino la Sociedad Bolivariana y la Junta Patriótica, ni nada eso hubiera existido. Es importante porque somos un país soberano, independiente, además tenemos autonomía, representación diplomática, tenemos la venezolanidad que es un concepto de orden nacional y es parte de nuestra cultura”, remarcó.

Retos para la Venezuela independiente

Para Lauren Caballero, Venezuela necesita una clase política que esté dispuesta a trabajar en función de los intereses del estado y no subordinada a intereses particulares, algo que para el, hoy en día está cuestionado.

“Nuestra clase política, tanto la dirigente como aquellos actores que hacen oposición, aunque no ocupen cargos de gobierno, parecen estar más interesadas en resolver asuntos sectoriales que tienen que ver con sus intereses y en consecuencia eso hace que Venezuela esté subordinada a otros actores internacionales”.

El politólogo Pablo Quintero asegura que Venezuela necesita instituciones para gozar de independencia política plena , es decir, lo elemental para darle operatividad a un estado débil y que en su opinión no se encuentran en su debido funcionamiento.

“Venezuela necesita de una división de poderes, un estado de derecho que sea garante del cumplimiento de las leyes, una división de poderes justa y reconocida por toda la población y no solamente por el sector chavista, eliminando la ideología y colores políticos. Debe tener reconocimiento internacional, con límites para evitar la injerencia, porque una cosa es cooperación y otra cosa la injerencia”, afirmó Quintero.

Similitud del entorno de 1811 con 2021

El profesor Enrique Alí González, considera que para establecer similitudes en ambas épocas debe mirarse desde distintas ópticas, ya que en 1811 era evidente la necesidad de separarse de un reino que había sido conquistado por un país extranjero.

Sin embargo, en 2021, el profesor González establece otro panorama: “Venezuela necesita otra liberación, necesita que se convierta nuevamente en una república, una nación libre y soberana con vocación democrática”.

Independencia y actores internacionales

En cuanto a la presencia de actores internacionales, Pablo Quintero es de la opinión que la crisis venezolana si necesita intermediación como parte de los mecanismos para solucionar un conflicto, es por ello que es de la idea de que la necesidad de estos actores debe ser limitada y bien tipificada, debe ser temporal ya que los actores deben contribuir a solucionar el problema, más no solucionarlo.

“Si necesitamos que actores internacionales solucionen, pues es una muestra de debilidad en nuestra independencia. Ubicándonos en el medio, los venezolanos no quieren injerencia cubana, china, rusa y tampoco norteamericana; eso parte de la debilidad de nuestra independencia y estructural de un sistema que no es independiente, ya que necesita de otros actores que traigan solución”, sentenció.

Para Lauren Caballero en cambio, la participación de actores internacionales no es una demostración de debilidad de nuestra independencia, sino más bien una demostración de la incapacidad de la clase política para sentarse a dialogar y trabajar en beneficio del país.

“Se demuestra una vez más lo que ocurre cuando los políticos locales no son capaces de entender el momento histórico y sobreponer los intereses de un país a los intereses particulares”.

Alejados de la independencia

El profesor Alí González detalla que para ser independiente se necesita que un gobierno pertenezca al pueblo de determinado país, formado por gente de ese país y que ejerza la soberanía sobre ese territorio, obedeciendo las necesidades internas para el desarrollo y la felicidad.

“Es evidente que esas no son las características actuales. En este tiempo, en Venezuela estamos sometidos a un proceso que pudiéramos calificar sin lucir exagerados de una especie de genocidio, porque varios millones de venezolanos, se ha visto obligada a migrar para poder sobrevivir económicamente y quienes estamos en el interior del país estamos sometidos cada vez más a condiciones deplorables de vida”, remarcó.

Criticó el hecho de que el gobierno sea influenciado y dirigido en la parte política por la república de Cuba, así como alianzas con otros factores entre gobiernos y grupos irregulares las cuáles considera que han ido cediendo territorio.

Independencia y pluralismo

Lauren Caballero asegura que se debe llegar a un acuerdo para las condiciones del juego democrático y que la diversidad se exprese con libertad. A su juicio es una deuda de la clase política con los ciudadanos.

Es fundamental para Caballero este aspecto, debido a que se pudiera retroceder a escenarios pocos deseados de antaño. También debe recuperarse el factor económico y trabajar en pro de las industrias básicas que fueron banderas nacionales con reconocimiento internacional.

“Las universidades están por el piso, la educación es una tragedia global que nos embarga, sino tenemos profesionales capaces de construir las bases, tendremos la situación más dificl y seremos dependientes de entes internacionales que seguramente vendrán a meternos gato por liebre”.

Finalmente, Pablo Quintero hace énfasis en el reconocimiento de los factores internacionales y entender que Venezuela no es el país del chavismo ni de la oposición: “Hemos visto todo como un binomio y eso rompe nuestra identidad nacional, y un país sin identidad nacional, lamentablemente se divide en grupos donde surja el patriotismo o el arraigo patriota, trasciende cualquier tipo de ideología”.

Insistió en el tema de reinstitucionalizar el país, entender que deben ser devueltas las competencias del estado, potabilizando el mismo sin que se limiten a complacer a un sector o a las relaciones internacionales.

El reconocimiento entre venezolanos, identidad y arraigo por nuestra tierra, son factores que califica de indispensables para garantizar la independencia, conversación y diálogo entre los sectores.

“Necesitamos una Venezuela en donde haya espacios para todos y no nos veamos como enemigos o parte de un conflicto, existencial, la visión existencialista de la política solo se va a acabar cuando nosotros lo decidamos y empecemos a toparnos con las realidades de otros y aceptemos la convivencia”, concluyó.