Para Francisco Cabezas de Convite la situación en Venezuela afecta a los adultos mayores, pero será peor para los que están por envejecer

No existe un consenso internacional de que determine a partir de qué edad se es adulto mayor. En el caso de Venezuela, se comprende que es desde los 55 años, en el caso de las mujeres, y 60 años para los hombres. Edades desde las que cada uno puede empezar a percibir pensión por seguridad social.

Para la Organización Convite, las personas de la tercera edad en Venezuela viven quizás sus últimos años, dentro de una grave crisis social y económica que los afecta tanto o peor que cualquier otro ciudadano.

Convite clasifica las dificultades en tres factores importantes en la vida de una persona adulta mayor en Venezuela: Alimentarse de forma sana y balanceada, tener acceso regular a medicamentos y poder asistir a consultas medicas oportunas.

El director general de la ONG, Francisco Cabezas, explica que las dificultades para alimentarse se evidencian en los altos cosos de las proteínas animal, por lo que en la actualidad se ven prácticamente obligados a llevar una dieta alta en carbohidratos.

Un kilo de carne sobrepasa los 22 mil bolívares, mientras que la pensión de un adulto mayor es de 40 mil bolívares, cantidad que no cubre ni 5% de la canasta básica alimentaria que para abril se ubicó en 1.924.265,02 bolívares.

Cabezas denuncia que el espiral inflacionario que experimenta la economía del país, ha hecho que las personas mayores terminen siendo rehenes de políticas públicas como el Clap, lo que no quiere decir que “sea maravillo”, sino que es lo único a lo que pueden tener acceso, que, además no incluye proteínas, solo a veces viene con atunes.

Sobre el tema de los medicamentos, Convite calcula una escasez de 75% en ocho ciudades del país para lo que va de 2019. Este insuficiencia es particularmente en los medicamentos para la hipertensión y para la diabetes. De igual forma aseguran que este indice ha venido bajando desde mayo, sin embargo, esta tendencia no garantizan que los adultos mayores tengan mayor acceso a las medicinas debido a los costos.

Por ejemplo, un blíster de 14 pastillas de Losartán potásico cuesta 32 mil bolívares, costo actual en las farmacias Farmatodo.

Para Convite, ante el elevado costo de los medicamentos, para una persona que solo dependa de su pensión, termina optando por abandonar el tratamiento. De igual forma sucede con las consultas medicas.

“Las consultas prácticamente se han dolarizado y en un hospital público hay una gran demanda y una cita puede tardar hasta tres meses, cuando hay personas que pueden requerir una consulta inmediata para cambiar un tratamiento”, expresa Cabezas.

La migración también se ha vuelto una consecuencia negativa para los adultos mayores. La Agencia de la Organización de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) anunciaron en días pasados que el número alcanzaron los 4 millones.

Según el informe Sobre la Movilidad Humana de Venezolanos, presentado en 2018, 73,5% del éxodo son personas entre 20 y 39 años y a penas 0,8% son adultos mayores de 60 a 69 años. Para Convite, esto se traduce en que existe una gran cantidad de personas de la tercera edad que se están quedando solas en Venezuela, muchas de ellas enfermas, sin posibilidades de alimentarse sanamente y sin tener un afecto porque su familia se fue.

En Convite alertan que existe un patrón de incremento en el suicidio de adultos mayores. En su informe Muertes Violentas de Personas Mayores de 2017, realizado con información de 61 medios de comunicación venezolanos, se registraron 25 suicidios de adultos mayores.

“Muchos de los accidentes que tienen los adultos mayores en la calle están asociados a barreras arquitectónica son calzadas altas, falta de pasamanos, esta es una sociedad que no tiene concientización con las personas adultas mayores”.

En resumen, para Convite, el transporte público, los pasos peatonales, y la vialidad general de todo el país no están actas para los adultos mayores, lo que representa un gran riesgo para su seguridad física.

Será mucho peor para los que están envejeciendo

Otra situación que alertan desde Convite, es que la situación será mucho peor para los que están por envejecer en Venezuela porque aseguran existe una gran cantidad de personas en edad de producir y que ese bono demográfico “se está desaprovechando y que nunca más vamos a volver a tener”.

“Esas personas deberían estar estudiando, produciendo, aportando riquezas y talento al país, pero tenemos una enorme cantidad de gente malviviendo con empleos precarios y tú eres en la vejez lo que logras capitalizar durante tu vida laboral”.

Convite describe que parte de esa masa posee en la actualidad trabajos precarios sin seguridad social, contratación colectiva y demás beneficios laborales. Un ejemplo de ellos son las iniciativas gubernamentales son Chamba Juvenil (y ahora Chamba Mayor, para las personas de la tercera edad) sin tener en cuenta que esas personas están envejeciendo sin poder lograr ningún capital con que contar en su vejez, lo que en el futuro se convertirá en más personas dependientes del Estado.

“Si tu tienes a esa masa laboral la tienes haciendo de mototaxis o incluso desde el propio Estado ofreciendo “chamba” porque ni siquiera lo llaman trabajo, sin seguridad social ni beneficios laborales, eso es emplear a mano de obra barata y pagarle con una bolsa de comida”.

En el caso de las personas de la tercera edad, insiste en que el plan de Chamba Mayor, sería positivo si fuera una iniciativa voluntaria y no que las personas se vieran obligadas a inscribirse debido a la necesidad, por lo que consideran que en condiciones normales, el gobierno debería estar garantizándoles es el acceso a recreación, atención medica, medicinas, en lugar de pedirles que trabajen.

Otra problemática del adulto mayor es su descapitalización producto de la inflación, es decir, personas que sí lograron grandes capitales, pero que en la actualidad no pueden mantener el mismo rango de gastos, sobretodo para mantener una vivienda de gran tamaño, un vehículo de lujo o costear el condominio de un apartamento en una buena zona.

“Lo que estamos viviendo es que muchos adultos mayores prácticamente la hiperinflación los descapitalizó. Muchos de ellos lo que tiene es un apartamento en una buena zona, un carro que no pueden mantener, muchos viven en apartamentos que no pueden pagar los condominio, lo que representa un desgaste no solo económico sino físico”, insiste Cabezas.

Este sábado 15 de junio se celebra el Día Internacional de la Toma de Conciencia Sobre el Abuso y el Maltrato en la Vejez, establecido así por la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU),