El clamor de los trabajadores universitarios es uno solo: «aumento de sueldo» de la manera más urgente posible. Para esto, el gremio continúa manifestándose en las calles para exigir al Gobierno un incremento salarial tras casi cuatro años del último anunciado por el Ejecutivo venezolano.
Los trabajadores universitarios resaltaron la importancia que en la nación se genere un «espacio» para que los diferentes sectores del país realicen sus propuestas y, junto con el Gobierno, pueda discutirse el monto del posible nuevo incremento salarial.
Elvin Barreto, representante profesoral ante el Consejo Directivo de la Universidad Simón Bolívar, destacó que en Venezuela los gremios y sindicatos deben llegar a un «acuerdo» de tablas salariales para todos los sectores de la administración pública. Agregó que un aumento de suelo no puede realizarse por la vía inconsulta o por vía de decreto.
«Tiene que haber un respeto a la representación gremial, a la representación sindical, y para eso es necesario abrir espacio. Como sector trabajador, sector productivo, tenemos también nuestras propuestas que queremos llevar, queremos congeniar. No puede ser un salario por la vía del decreto. No puede ser por la vía de la imposición», dijo Barreto al tiempo que subrayó que un nuevo salario debe cubrir la canasta básica alimentaria por lo que, «mínimo», debe superar los 500 dólares mensuales.

Por su parte, Saray García Tirado, integrante de la Asociación de Profesionales Universitarios en Funciones Administrativas y Técnicas (APUFAT-UCV), lamentó que el ingreso de los trabajadores del sector educación sean «paupérrimos» y, por otro lado, el monto de los bonos que les cancelan, a su juicio, no alcance para la compra del 5% de lo necesario para cubrir sus necesidades básicas.
«Tengo más de 27 años de servicios en la UCV y es denigrante cada vez que llega el 15 y el ultimo, nos eliminaron desde hace mas de 3 años un salario, ahora dependemos de un bono de guerra y alimentación que es paupérrimo, que no alcanza ni siquiera para un 5% de las necesidades básicas que necesitamos cubrir. Es una situación agobiante y cansante. No nos han aumentado el salario desde hace 3 años», dijo.
En este sentido, la profesora aseguró que su sueldo debe estar por encima de los 2.500 dólares por ser graduada de la Universidad Central de Venezuela (UCV) y, además, contar con diversos diplomados en su especialidad.
«Soy egresada de la UCV, con diplomados y todo, haciendo una comparación con los salarios de toda América Latina, que se ajuste a la canasta alimentaria, mínimo 2.500 o 3.000 dólares», sostuvo.

Karina Molina, secretaria general de la Asociación de Profesores de la Universidad Simón Bolívar, sede litoral, llamó al Gobierno a «respetar» los artículos establecidos en la Constitución venezolana.
Enfatizó que actualmente el Ejecutivo irrespeta el artículo 91 de la Constitución el cual garantiza el derecho de todo trabajador a un salario digno y suficiente para cubrir sus necesidades básicas.
«Nosotros solamente exigimos lo que está establecido en la Constitución (…) Hay que cumplir con la Constitución (…) es importante que aquí se tome en cuenta lo que está establecido en la Constitución», añadió.
También, resaltó la importancia de que el Estado atienda «de forma prioritaria» a los trabajadores del área de la educación por ser estos los responsables de la formación de los niños y adolescentes para el desarrollo del país.

Foto: @Ronaldo_Diiaz






