El exministro de la Defensa, Vladimir Padrino López, admitió que tuvo que tomar decisiones difíciles al estar en ese cargo, y sostuvo que todo lo hizo para preservar la paz.
«Reconozco que en mis años al frente del Ministerio de la Defensa, hubo decisiones difíciles de tomar con las inevitables consecuencias, por lo cual también fui objeto de condenas o desdén por algunos sectores de la vida política nacional, incluyendo imputaciones extraterritoriales. Sin embargo, debo decir que tales decisiones siempre se inclinaron por la paz y la vida de los venezolanos y venezolanas, incluyendo la de nuestros soldados y soldadas, portadores de la virtud armada», enfatizó Padrino López en un pronunciamiento en redes sociales.
«Valdría la pena preguntarse: ¿Qué habría sido del país si nos hubiéramos precipitado al tenebroso pantano de una guerra fratricida entre hermanos? Cuán fragmentado estaría el sistema democrático si se hubiese impuesto la perversa vorágine de los golpes y contragolpes; tan auspiciados por sectores extremistas, con la inevitable consecuencia de la anarquía, el caos, la desolación y la anomia», manifestó el oficial.
La Fuerza Armada «fue convidada incontables veces al aventurismo y la barbarie por estas facciones. El Estado se defendió con determinación y la FANB se colocó en primera línea, cual muro de contención, tarea que le hizo víctima de ofensas, odio e infamias».
Evitar una guerra «fue mi gran objetivo y ello lo celebro, porque, tal como lo dijo el general romano Escipión El Africano, ante la demanda de mayor beligerancia: “en mí, mi madre trajo al mundo a un general, no a un guerrero”.






