La Organización Panamericana de la Salud (OPS) reiteró, este miércoles 31 de marzo, que no recomienda el uso de ivermectina para combatir la COVID-19. Incluso, instó a los ministerios de salud de la región a revisar sus protocolos clínicos si incluyen ivermectina, cloroquina y azitromicina.

Carissa Etienne, directora de la OPS, pidió a los gobiernos garantizar las medidas necesarias para que la población pueda quedarse en su casa el tiempo necesario, especialmente en una región en la que la mayoría del empleo es informal.

Etienne afirmó que en las últimas cuatro semanas se han registrado un millón de casos nuevos cada siete días, lo que infica que la transmisión sigue activa. Se han registrado más de 34 mil muertes en una semana, acotó, con Brasil, Chile, Perú y Paraguay con el mayor número de víctimas.

La tasa de ocupación UCI supera 80% en Brasil, estimó.

Todos los países de la región deberían estar en alto estado de alerta, señaló Etienne, e instó a los estados a reforzar la vigilancia y actuar ante cualquier señal de aumento en el número de casos.

Sylvain Aldighieri, jefe del equipo de alerta y respuestas ante epidemias de la OPS; atribuyó la crisis en Brasil por lo sucedido en diciembre y señaló que la transmisión es alta en todas las regiones. La variante AP1 está circulando, entre otros países, en Venezuela, confirmaron.

Las mismas medidas de salud pública usadas el año pasado “siguen funcionando contra la transmisión de las variantes”, subrayó Alighieri.

Las autoridades puntualizaron que la vacunación no tendrá un efecto inmediato en la interrupción de la transmisión del coronavirus.

Jarbas Barbosa, subdirector de la OPS, enfatizó que Chile tiene la cobertura más alta de inmunización pero experimenta un número en el número de casos porque la vacuna necesita tiempo para generar un efecto. La respuesta debe ser seguir aplicando las medidas de salud pública que se conocen.