Hasta la fecha se están empleando medicamentos como cloroquina, ritonavir, lepinavir, interferón y remdesivir para combatir el virus causante de la COVID-19

Sobre el coronavirus causante de la COVID-19 hay mucho por decir y por escribir. Pero si algo está claro a la fecha es que no existe un tratamiento probado contra la enfermedad. No obstante, se están utilizando terapias, de forma experimental, para ayudar a los pacientes. Y la Organización Mundial de la Salud (OMS) lanzó una iniciativa para estudiar el efecto de cuatro drogas: cloroquina, ritonavir y lepinavir, ritonavir/lepinavir más interferón y remdesivir.

En Venezuela y en otros países -como España y Estados Unidos- se está empleando la hidroxicloroquina, medicamento utilizado para combatir la malaria. El ministro Jorge Rodríguez aseguró que hay cantidades suficientes como para atender la crisis generada por el coronavirus en Venezuela. No hay que perder de vista el impacto de la malaria en el país.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó el lunes que la cloroquina podría ser “un regalo del cielo” si da buenos resultados. “Hay muchas posibilidades de que esto pueda tener un enorme impacto. Esto sería un regalo del cielo si funcionara. Esto cambiaría realmente la situación”, declaró Trump de acuerdo con AFP.

La presidenta de la Sociedad Venezolana de Infectología, María Graciela López, enfatizó que son tratamientos experimentales y que debe quedar claro para los pacientes que no han sido probados contra el coronavirus.

Los antivirales

Lopinavir y ritonavir son antivirales empleados en el tratamiento de las personas infectadas con el virus de inmunodeficiencia humana (VIH).

“Son tratamientos experimentales que están en estudio en ensayos en marcha. Tienen la ventaja de que son fármacos aprobados para otras indicaciones, por lo que su seguridad se ha establecido y los efectos secundarios son conocidos”, explicó Albert Bosch, presidente de la Sociedad Española de Virología, en un trabajo especial del diario El País de España.

El remdesivir es un antiviral creado para combatir el ébola y “parece tener la más potente actividad anticoronavirus en las pruebas de laboratorio”, declaró a BBC Mundo Stephen Morse, director del programa de Epidemiología de Enfermedades Infecciosas de la Universidad de Columbia.